Muere el poeta chileno Germán Carrasco a los 55 años
Este lunes 9 de febrero se confirmó el fallecimiento del poeta chileno Germán Carrasco, una de las voces más influyentes de la poesía chilena contemporánea, a los 55 años. Según confirmaron cercanos al artista, la causa de su deceso habría sido una meningitis.
Nacido en Santiago en 1971 y criado en la comuna de Independencia, Carrasco desarrolló una escritura profundamente vinculada a la vida urbana, los márgenes sociales y la cultura popular. En su poesía, temas como el boxeo, el cine y la observación de la periferia se transformaron en materia estética, con un lenguaje de precisión técnica y mirada crítica. El propio autor definía su poética como un intento por “ver lo que otros ignoran”.
Carrasco alcanzó reconocimiento temprano con “La insidia del sol sobre las cosas” (1998), libro que lo consolidó como una figura central de su generación y le valió el Premio Municipal de Literatura de Santiago. A ese título le siguieron “Calas” (2001) y “Clavados” (2003), obras que profundizaron su exploración de la ciudad desde sus bordes, combinando registro documental, sensibilidad cinematográfica y lirismo urbano.
Su producción se extendió por más de dos décadas, con libros como “Multicancha”, “Ruda”, “Mantra de remos”, “Imagen y semejanza” y “Metraje encontrado”, este último en diálogo directo con el lenguaje audiovisual. A lo largo de su trayectoria, su poesía dialogó con la calle, el deporte, la memoria y el deseo, ampliando los registros de la escritura poética chilena.
Además de su labor como poeta, Carrasco fue traductor de autores en lengua inglesa, entre ellos William Shakespeare, John Landry y Robert Creeley, lo que influyó en la musicalidad y cadencia de su escritura. Formado en Lengua y Literatura Inglesa en la Universidad de Chile, participó en talleres literarios fundamentales de su generación, como los de la Fundación Pablo Neruda y el programa internacional de escritores de la Universidad de Iowa. Durante años también ejerció como tallerista, influyendo en nuevas generaciones de autores.
A lo largo de su carrera recibió múltiples reconocimientos, entre ellos el Premio Pablo Neruda (2005), el Premio Jorge Teillier (1997), el Premio Sor Juana Inés de la Cruz (2001) por “Clavados” y el galardón a las Mejores Obras Literarias Publicadas en dos ocasiones. Su obra fue traducida al alemán, inglés e italiano, e incluida en diversas antologías internacionales de poesía contemporánea.
Con su muerte, la literatura chilena pierde a una figura esencial de la poesía reciente. Sin embargo, su obra permanece como testimonio de una generación que reinventó la mirada sobre la experiencia urbana y latinoamericana, y que convirtió la periferia en centro de una poética aguda, cinematográfica y profundamente contemporánea.
