Para muchos jugadores, el primer contacto con los videojuegos no ha sido
una descarga o una suscripción -como ahora-,
sino una caja con un CD, un cartucho o una consola tras meses y meses de espera. En ese sentido, las tiendas físicas son y han sido una parte esencial de esa experiencia:
el lugar donde descubrir novedades, intercambiar juegos o simplemente pasear por sus pasillos y estanterías en busca de un nuevo objetivo.
Seguir leyendo...