No todo es tan simple como un partido, pero a juzgar por lo visto anoche, el quién y el cómo, los Lakers elevaron las esperanzas de ansiado anillo de
Luka Doncic. En un partido a fin de cuentas de igual a igual ante el vigente campeón -los de púrpura y oro sin el ex del
Real Madrid y los Thunder sin el MVP
Gilgeous-Alexander-, el conjunto angelino le plantó cara a Oklahoma, cediendo por una diferencia de sólo 9 puntos (110-119) tras nunca haberle perdido la cara al encuentro. Sólo uno de esos portentosos sprints finales de OKC permitió a los de Mark Daigneault irse victoriosos de Los Ángeles pues los de
JJ Redick llegaron sólo 99-112 abajo a los últimos cinco minutos.
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