La Comunidad de Madrid y una ayuda clave para las familias
La política de ayudas de la Comunidad de Madrid incorpora en 2026 un nuevo impulso a uno de los programas más demandados por las familias. Se trata de las subvenciones destinadas a facilitar la contratación de personas empleadas del hogar, una medida diseñada para aliviar la carga económica que supone contar con apoyo profesional en el cuidado de menores o familiares en situación de dependencia.
El programa forma parte de las iniciativas autonómicas orientadas a mejorar la conciliación entre la vida laboral y personal, un ámbito en el que la región ha ido ampliando progresivamente su cartera de bonificaciones y deducciones. En este caso, el foco está puesto en aquellos hogares que necesitan una supervisión continuada y no pueden asumir en solitario los costes laborales derivados.
Una ayuda pensada para el cuidado en el hogar
Las subvenciones cubren parte de las cuotas a la Seguridad Social asociadas a la contratación de personal doméstico. El objetivo no es solo apoyar a las familias, sino también fomentar el empleo regularizado en un sector clave para la atención domiciliaria.
El importe final de la ayuda depende de la renta per cápita de la unidad familiar. Los hogares con ingresos más bajos pueden llegar a recibir hasta el 100% de las cuotas subvencionables, con un límite máximo de 4.000 euros por solicitud.
Plazos oficiales y periodo subvencionable
El plazo para presentar solicitudes se abrirá el 1 de febrero y permanecerá activo hasta el 30 de abril. Durante este periodo, las familias interesadas podrán tramitar la ayuda siempre que cumplan los requisitos establecidos en la normativa autonómica.
La persona empleada del hogar deberá haber estado contratada un mínimo de 58 días naturales, de forma continua o discontinua, dentro del periodo subvencionable. Este requisito busca garantizar que la ayuda se destine a relaciones laborales estables y reales.
Requisitos que deben cumplir las familias solicitantes
Para acceder a la subvención, la persona solicitante debe ser titular del domicilio habitual en el que se prestan los servicios domésticos, ya sea como propietaria o como arrendataria. Además, es imprescindible que la contratación esté correctamente formalizada y que la persona empleada esté dada de alta en la Seguridad Social.
Las funciones del personal contratado deben limitarse al cuidado de:
- Hijos menores de 12 años.
- Menores de hasta 18 años con discapacidad.
- Familiares hasta segundo grado de consanguinidad o afinidad con una discapacidad igual o superior al 50%.
- Personas en situación de dependencia reconocida.
Situación laboral del solicitante
Como norma general, la persona solicitante debe estar trabajando a jornada completa en el momento de la solicitud. Existen excepciones específicas para determinados supuestos, como familias numerosas, familias monoparentales o situaciones de discapacidad debidamente acreditadas.
Este requisito responde a la finalidad principal de la ayuda: facilitar que quienes trabajan puedan mantener su empleo sin que las obligaciones familiares se conviertan en un obstáculo insalvable.
Un apoyo económico con impacto directo
En convocatorias anteriores, miles de hogares madrileños se han beneficiado de este programa, que se ha consolidado como una de las herramientas más eficaces para reducir el coste real de la contratación de ayuda en el domicilio.
La ayuda no solo supone un alivio económico inmediato, sino que también contribuye a normalizar la contratación legal de empleadas del hogar, mejorando la protección social de las personas trabajadoras y reduciendo la economía sumergida.
Con esta nueva convocatoria, la Comunidad de Madrid refuerza su apuesta por políticas de conciliación que permiten a las familias organizar su día a día con mayor estabilidad, garantizando al mismo tiempo el cuidado adecuado de menores y personas dependientes.
