Los pacientes del Puerta de Hierro practican en el hospital la técnica de la diálisis para aprender a realizarla solos en su casa
Los pacientes de diálisis del hospital Puerta de Hierro disponen de un espacio donde ensayar cómo funciona el equipo de filtración para aprender a usarlo en casa. Este es el caso de Fernando. Junto al equipo de Enfermería aprende a realizarse la diálisis por sí mismo para evitar tener que acudir al centro sanitario de forma periódica a recibir la terapia o requerir de la asistencia de los sanitarios en su domicilio. Además de las clases, se habilitan sistemas de monitorización en remoto para controlar que no se produce ningún incidente y para establecer cauces de comunicación con nefrología.
«Tiene alguna complicación, pero no es demasiado difícil. Lo que más me preocupa es estar solo en casa, aunque será más cómodo que venir al hospital», ha explicado Fernando, uno de los 70 pacientes que reciben diálisis a domicilio en el Puerta de Hierro. Durante este proceso de aprendizaje, el equipo del hospital les instruye durante un mes para que sepan realizar las conexiones, montar el sistema de desagüe y hacer el tratamiento de forma correcta. Las máquinas para realizar la diálisis se instalan en el domicilio sin requerir una instalación compleja y se suministra al paciente todo el material necesario.
Alrededor del 80% de los pacientes de diálisis tienen que usar las máquinas de filtrado durante toda la vida, por ello los especialistas del Puerta de Hierro consideraron necesario «adaptar la terapia a la vida del paciente», tal y como ha explicado el jefe del servicio de Nefrología, José Portolés, este martes durante una visita al espacio destinado a este programa. Aunque el servicio de diálisis a domicilio lleva años funcionando en los hospitales madrileños, la iniciativa busca que sean los propios pacientes quienes puedan realizar este proceso, sin necesitar la asistencia directa de un profesional sanitario. «Tener más independencia es lo que me motivó a querer aprender a hacer todo este proceso», ha indicado Fernando. En esta línea, Roberto, otro de los pacientes que se han sumado a la iniciativa, destaca que «ahora te puedes ir de vacaciones» sin tener que organizar meses antes el viaje para avisar y coordinar al equipo médico de la región de destino.
Para realizar esta instrucción previa el hospital ha creado Casa Renal, un espacio que recrea el comedor de una casa para que los pacientes se sientan más cómodos mientras realizan sus sesiones y, además, puedan practicar en un entorno similar al de su hogar. «La mayoría tiene muchos miedos porque no se cree capaz de poder solucionar las complicaciones que le pueden aparecer. El primer día que llegan no están formados y para eso está ese mes mínimo de formación se le va contando poco a poco todas las opciones que tiene para resolver problemas», ha explicado la doctora Estefanía García.
Junto a la instrucción que reciben se habilita un equipo de monitorización en remoto que detecta cualquier incidencia. Asimismo, los pacientes cuentan con un canal de comunicación directo con el servicio de nefrología que atiende durante las 24 horas del día cualquier percance. Este modelo permite una mayor flexibilidad para los usuarios de diálisis, ya que, a pesar de tener que conectarse a la máquina más a menudo, se reduce el número de horas y los desplazamientos al hospital.
«Son técnicas complejas que pueden realizar los pacientes en el domicilio, con lo cual lo que estamos haciendo es tratar de forma excelente, pero mejorando la calidad de vida porque cuanto mejor y donde mejor estás es en tu casa», ha indicado la consejera de Sanidad, Fátima Matute, este martes conocer la unidad que empezó a funcionar en diciembre. Tras la visita a este espacio, desde la Consejería se plantean replicar la iniciativa en otros centros para facilitar el día a día de estos pacientes.
