¿Quién es el verdadero enemigo del pueblo?
Cuenta el compositor Francisco Coll (Valencia, 1985), que tras su primera ópera de cámara “Café Kafka”, el gerente de la Royal Opera House de Londres, donde se estrenó en 2014, le sugirió que pensara un tema para una nueva ópera. Pensó en distintos autores, Lorca, Borges, Beckett…pero fue la lectura de “Un enemigo del pueblo”, de Henrik Ibsen, durante la pandemia, la que le hizo contemplar la idea. En 1882, en plena Revolución industrial, Ibsen escribió un drama sobre el capitalismo feroz, el leviatán de la contemporaneidad capaz de anteponer la economía a la seguridad de todo un pueblo, lo que ponía de relieve un asunto universal, la prevalencia del dinero sobre la ética y cómo los intereses particulares y especulativos del poder y la manipulación de la opinión pública se imponen a la verdad.
Desafortunadamente, los problemas de finales del XIX continúan presentes y la obra de Ibsen sigue siendo un clásico ciento cuarenta años después, de ahí que la ópera homónima “Enemigo del pueblo”, la primera compuesta para gran orquesta por Francisco Coll -Premio Nacional de Música 2025- por encargo del Teatro Real y el Palau de les Arts de Valencia, entra plenamente en la actualidad. Con libreto y dirección escénica de Àlex Rigola, su estreno mundial se produjo en Valencia el pasado 5 de noviembre, bajo la dirección musical del propio autor.
Ahora es el coliseo madrileño el que ofrecerá 4 funciones entre el 12 y el 18 de febrero bajo la batuta del sueco Christian Karlsen, que debuta en el Real sustituyendo a Coll, que no podrá dirigirla por problemas de salud. El reparto, que es el mismo que estrenó en Valencia, lo componen, el barítono José Antonio López (Doctor), el tenor Moisés Marín (Alcalde), Isaac Galán (Mario), Brenda Rae (Petra), Marta Fontanals-Simmons (Marta) y el actor Juan Goberna (Morten), junto al Coro y Orquesta del Teatro Real.
Álex Rigola, que dirigió el drama original de Henrik Ibsen en 2018, vuelve sumergirse en él para convertirlo en el libreto de la ópera. El conflicto estalla cuando el doctor Stockmann descubre que las aguas del balneario, principal fuente de ingresos de su pueblo, están contaminadas con residuos de granjas cercanas. Esto enfrenta a dos hermanos con intereses y personalidades antagónicas en una batalla política, económica y ética. Al intentar publicar la verdad en la prensa, las autoridades -incluido su propio hermano, el alcalde- lo acusan de traidor, ya que la noticia arruinaría la economía local. Apoyado solo por su hija, el doctor se mantiene firme en sus convicciones y en su integridad moral, aunque eso lo convierta en “enemigo del pueblo”.
“Para mí los dos temas principales de la pieza son, la ética y el sufragio universal, muy vivos actualmente -afirma Rigola-. Todos tenemos una ética inquebrantable hasta que, ante situaciones complicadas, nos vemos obligados a escoger. En general, cuando estamos en una posición tranquila donde no nos jugamos nada, nuestros principios son firmes, pero cuando empezamos a jugarnos nuestras cosas, tiempo, dinero, trabajo… nuestra ética se mueve en otros sitios. Y esto lo hemos visto todos”, asegura.
Por otro lado, continúa Rigola, “cuando el doctor ve que en una situación de poder como esta, los ciudadanos pueden ser manipulados, pone en duda el sufragio universal”. El alcalde no acepta una realidad que pondría en riesgo el entramado económico y las relaciones de poder que sostienen la comunidad y manipula a los ciudadanos utilizando el miedo, las medias verdades, la demagogia y unas “malas artes” muy reconocibles hoy. “No queramos poner en duda el sufragio universal, para nada, pero sí reflexionar sobre ello, sabemos que hay herramientas de manipulación usadas continuamente, como vemos con las redes sociales o en EE.UU con ese loco que ha sido reelegido –asegura Rigola-. Todo esto, de alguna forma, subyace en el espectáculo y la música de Coll, muy rica en matices, lo refleja, igual que lo hace con la tensión psicológica de los personajes. Pero para mí personalmente esto da igual, quizás porque, a pesar de todo, el sufragio universal es lo único que nos iguala en género, capacidad económica, estudios o raza, lo único que tiene absolutamente el mismo valor para todos. Una persona, un voto. Y solo por eso debe mantenerse”, afirma el director.
Por su lado, Christian Karlsen, afirma que a Francisco Coll le ocurre lo que a muchos otros compositores españoles, que cuando salen de su país, su música adquiere una inspiración mucho más española, como vemos en todas sus composiciones. Esta obra tiene notas escandinavas al estar basada en la obra de Ibsen, pero transformadas hacia un ambiente español”. Y concluye. “Pienso que Coll es el mayor compositor español existente desde Falla y espero que el público pueda valorar este estreno como un hito, como una obra icónica en la historia de la ópera, con una música y unas cualidades dramatúrgicas extraordinarias, que tendrá repercusiones y se va a representar en muchos otros lugares y durante mucho tiempo”, asegura.
