Un tribunal holandés ordenó el miércoles una investigación formal sobre la presunta mala gestión de Nexperia , una empresa china fabricante de chips que se encuentra en el centro de una pugna mundial por la tecnología de semiconductores críticos. La empresa, con sede en los Países Bajos, pero cuya empresa matriz es la china Wingtech , ha sido objeto de un enfrentamiento entre Pekín y Occidente, que amenazaba con perjudicar a los fabricantes de automóviles que dependen de sus chips. «El tribunal considera que existen razones válidas para dudar de la solidez de la política y la conducta empresarial de Nexperia y ordena una investigación», afirmó la Cámara de Empresas con sede en Ámsterdam en un comunicado. Se prevé que la investigación dure varios meses. El tribunal ya había desempeñado un papel clave en la disputa sobre Nexperia en octubre, cuando suspendió al director general chino Zhang Xuezheng , también conocido como Wing, alegando preocupaciones sobre su gestión. Estas medidas siguen vigentes con la apertura de la investigación, según ha declarado el tribunal. «El director sigue suspendido. El nombramiento de un director temporal en Nexperia y la transferencia de las acciones de Nexperia siguen en vigor», ha declarado el tribunal en un comunicado. Nexperia denunció hace meses que su director ejecutivo Zhang Xuezheng había llevado a cabo «acciones no autorizadas» desde que fuese suspendido por orden judicial en los Países Bajos. La presión estadounidense aceleró la intervención del Ejecutivo neerlandés en la compañía, justificando su decisión en la necesidad de preservar la autonomía tecnológica europea. Según el ministro de Economía, Vincent Karremans, si el Gobierno no hubiese actuado, «Europa habría sido 100% dependiente del extranjero en este tipo de chips, en conocimiento, experiencia y capacidad». Esto provocó una rápida y furiosa respuesta desde Pekín. El Ministerio de Comercio chino bloqueó la exportación de productos de Nexperia desde el país e instó a los Países Bajos a «corregir su error». Una orden que revocada el pasado mes de noviembre , cuando el Gobierno neerlandés se abrió a levantar su intervención en Nexperia.