Hay gestos que definen la grandeza de un deportista, y lo ocurrido este jueves en los 10 kilómetros femeninos de esquí de fondo de los
Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina es uno de ellos. La victoria en la carrera fue para la sueca
Frida Karlsson, seguida de su compatriota
Ebba Andersson y de la estadounidense
Jessie Diggins, plata y bronce respectivamente, pero tuvieron un gesto que las honra.
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