El arbitraje de
Martínez Munuera y el fallo del sistema del fuera de juego semiautomático en el partido ante el
Atlético de Madrid provocaron la total indignación en el seno del
FC Barcelona, que medita presentar una queja formal a la
Real Federación Española. Hansi Flick ya fue muy crítico con la actuación arbitral al señalar que en la primera jugada ya debió haber sacado amarilla sobre
Giuliano Simeone por una falta sobre
Alejandro Balde. El asombro en el
Barça también radica en la roja directa perdonada al delantero argentino por otra dura falta sobre el lateral azulgrana en la segunda mitad.
Seguir leyendo...