A dos mordidas del título
Por segunda jornada consecutiva los Cocodrilos de Matanzas dieron un golpe de autoridad sobre el terreno del estadio Latinoamericano, durante la gran final de la pelota cubana en su edición 64ta.
Los Leñadores de Las Tunas, vigentes reyes de la Serie dispuestos a retener su corona, se encuentran ahora en un verdadero aprieto, del cual les resultará difícil salir, aunque ya han demostrado en esta postemporada que poseen las cualidades para protagonizar remontadas épicas.
Sin embargo, a juzgar por lo visto en el terreno, los matanceros parecen indetenibles en su camino a conquistar lo más alto del podio. Este jueves repitieron una dosis ofensiva de altura, y volvieron a doblegar a los tuneros, ahora con pizarra de 7-3, casi idéntica a la conseguida en el primer desafío de la final.
Solo con el madero en mano los de la Atenas de Cuba han hecho un estrago demoledor a Las Tunas, quienes tampoco han mostrado su rostro histórico de verdaderos Leñadores ofensivos.
Los Cocodrilos, en cambio, cada día tienen rostros diferentes asumiendo liderazgos al empuñar el madero. Este jueves, por ejemplo, el jardinero izquierdo Esteban Terry, que vino de la banca, asumió el mayor protagonismo. El muchacho compiló de 3-2, con dos extrabases (uno de ellos jonrón) y tres carreras remolcadas.
El otro que sacó la pelota más allá de los límites del estadio fue Yurisbel Gracial (4-2, CI 1), un jugador que desde la veteranía parece estar sobrado dentro del clásico doméstico.
Otro pelotero que ha impresionado en la postemporada por los yumurinos, aunque desde la juventud y la lomita de los suspiros, es el diestro Shaiel Cruz, que todavía hoy desconoce el sabor del descalabro en una temporada.
Con su éxito la víspera ante Las Tunas, no solo conquistó otro paso importante en la final para su equipo, sino su sexta victoria personal en la campaña, luego de trabajar durante 5.1 entradas, en las que permitió tres indiscutibles y dos anotaciones limpias. Del resto se encargaron casi de forma impecable los relevistas Yosney García y Armando Dueñas. Para hoy está pactada la tercera batalla de la final y, ciertamente, los Leñadores no podrán darse más lujos que no sea el de la victoria.
