Добавить новость
smi24.net
World News
Февраль
2026
1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28

Lo dejaron sin colchón

0

Carlos Manuel Figueroa García, quien vive en Frank País, No. 1, en Cueto, provincia de Holguín, denuncia «con pena y dolor» lo que califica de «arbitrariedad y abuso de poder» de la trabajadora social de su municipio que le atiende, quien decidió quitarle el derecho a un colchón que le correspondía como damnificado del reciente huracán Melissa.

Señala que la crecida del río que desató dicho ciclón inundó su vivienda y la dejó debajo del agua. Y se dañaron todos sus bienes, entre ellos dos colchones cameros.

En el municipio se distribuyeron colchones de donación a los afectados. Y aunque la trabajadora social comprobó al otro día los daños de Melissa en la casa de Carlos Manuel, lo dejó sin colchón.

«Estoy durmiendo en cama prestada, que ya debo devolver, dice. He visto esta situación en todas las instancias y nadie me da respuesta. Llevo más de un mes solicitando entrevistas con el Intendente y el presidente del Gobierno municipal y esto no ha tenido respuesta. No sé ya a quién dirigirme para solucionar el problema. Soy un adulto de 74 años con cáncer y dos isquemias en un año».

Cobrar a cuenta gotas y de cola en cola 

Sobre el pago del salario estatal mediante tarjetas magnéticas a los trabajadores en Cuba, como parte del proceso de bancarización, reflexiona Oscar Naranjo Reyes, residente en Tercera, No. 156, entre B y Callejón del Clavel, reparto Jayamá, en la ciudad de Camagüey.

Aunque reconoce que tiene sus ventajas, pues puedes cobrar el resultado de tu trabajo desde cualquier sitio y momento, piensa que se ha complicado para el cubano, dada la difícil situación económica del país, los constantes
apagones, el deterioro de los cajeros automáticos y las caídas del «sistema», entre otros factores.

Cobrar de por sí el salario que ni te alcanza, refiere, es un vía crucis. Te pagan cantidades límite o restrictivas impuestas por la propia sucursal bancaria, tanto en los cajeros como adentro en las cajas, después de una endiablada cola que debes repetir otros días para completar lo deseado. Además, los apagones o la caída del sistema agravan la situación desesperada de cobrar a cuentagotas y no poder disponer del dinero en toda su magnitud.

«Desde que se me entregó la dichosa tarjeta hace tres meses, dice, mi vida se ha transformado. Hasta ese momento cobraba en la caja de mi empresa y tenía sentido laborar por un salario que, aunque no cubre tus necesidades, te ayuda a planificar tu vida.

«Desde entonces, añade, para poder cobrar mi salario, tengo que sumirme en una cola que comienza en la noche y puede que termine al otro día a la hora que los apagones y la cantidad de personas que tengas delante te permitan tener acceso al cajero si tiene dinero; o a la caja y a la cantidad que ese día te estén pagando según la disponibilidad de efectivo que tenga el banco.

«Créanme, son deprimentes las circunstancias que rodean estas colas para los trabajadores que tenemos que dejar de laborar para poder estar en ellas. Y los jubilados y pensionados, personas de mucha edad y enfermas…

«Otros han hecho de ello un modo de vida y se han adueñado de estas para vender los lugares en la cola. Asimismo, le han dado a más de un trabajador del banco un modo de vida, pues los ves sacando del cajero o de la caja, un dinero ¿para no sé quién?, o facilitándole al que acaba de llegar cómo sacar su dinero. Y eso no se hace por amor al prójimo», señala.

 

 Para que lleguen sus quejas o planteamientos a esta sección, usted deberá enviarlos al correo lectores@juventudrebelde.cu, sin olvidar su nombre y apellidos y la dirección particular donde reside.















Музыкальные новости






















СМИ24.net — правдивые новости, непрерывно 24/7 на русском языке с ежеминутным обновлением *