Maíllo aspira a la Junta ante un Moreno que "ha perdido la mayoría absoluta": "No está todo el pescado vendido"
El coordinador federal de IU presenta su candidatura al Gobierno andaluz equiparando al actual presidente a la línea "ultraliberal" de Ayuso, "una más chulapa y el otro más suavón"
Antonio Maíllo será el candidato de las izquierdas andaluzas para las autonómicas
El coordinador federal de Izquierda Unida (IU), Antonio Maíllo, presentó este viernes formalmente su candidatura a la presidencia de la Junta de Andalucía al frente de la coalición Por Andalucía en un acto celebrado en Sevilla en el que ha asegurado que el presidente andaluz, Juan Manuel Moreno (PP), “ha perdido la mayoría absoluta”. En este sentido, considera que el actual Ejecutivo sigue una hoja de ruta “ultraliberal”, que ha comparado con la de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, y frente a la visión que intenta implantarse de que es inevitable una victoria de la derecha y la ultraderecha, ha defendido que “no está todo el pescado vendido”.
En este contexto, ha defendido que el momento político actual está marcado por una “disputa” en la que, a su juicio, “la extrema derecha trata de consolidar la idea de que ya es mayoría mientras el PP asume buena parte de sus tesis”. Frente a ese escenario, ha sostenido que en Andalucía existe una contestación social activa que desmonta “la supuesta hegemonía de la derecha” y evidencia que una parte significativa de la ciudadanía “no se resigna a dar por irreversible la actual situación política”.
Al hilo de lo anterior, ha sostenido que el Gobierno de Moreno sigue la misma hoja de ruta “ultraliberal” que el de Ayuso, “una más chulapa y el otro más suavón”. Así, ha advertido de lo que considera “la tentación histórica de la derecha tradicional de intentar domesticar a la bestia imitándola”, subrayando que “al fascismo no se le doma, se le combate” y que no existe margen para su “suavización” mediante la asimilación de sus postulados.
Sobre la realidad andaluza, Maíllo ha insistido en que “no hay operación de propaganda ni campaña de imagen capaz de ocultar el deterioro de la sanidad pública”, y ha recordado las recientes movilizaciones por los problemas en los cribados del cáncer de mama como ejemplo de que la sociedad andaluza “no está tan satisfecha con Moreno como se pretende trasladar”.
“Un legado de daño social”
Asimismo, ha afirmado que, tras ocho años de gobierno del PP al frente de la Junta, Moreno deja “un legado de daño social y deterioro de los servicios públicos”, acompañado –según ha denunciado– de “un intenso proceso de privatización”. Como muestra, ha señalado la situación de la vivienda, con “alquileres disparados”, al tiempo que ha criticado la negativa del Ejecutivo andaluz a aplicar la nueva ley estatal en la comunidad.
Pese a este diagnóstico, el coordinador federal de IU ha asegurado que estos problemas “tienen solución”, aunque requieren “valentía en las propuestas políticas”. En su opinión, un gobierno andaluz de izquierdas orientado al cambio real debe apoyarse en “una movilización y organización permanentes de las mareas ciudadanas, los sindicatos de clase, el tejido asociativo y el movimiento ecologista”.
“Hay dos opciones, creer lo que te dicen o creer lo que tus ojos ven. Nosotros somos de los que creen lo que nuestros ojos ven, no de lo que otros te digan”, y en este sentido está convencido de que Moreno ya no cuenta con el apoyo de una mayoría social. “No hay botas ni agua que puedan tapar el destrozo que está haciendo a la sanidad pública, no la hay por mucha operación de propaganda que haga”, en relación con las imágenes del presidente andaluz visitando las zonas afectadas por los últimos temporales.
“No está todo el pescado vendido”
Y uno de los motores de este cambio, ha resaltado, es una juventud que no se conforma con la actual situación. “Quiero reivindicar la dignidad, la lucha, el compromiso y el debate que están teniendo muchos jóvenes en Andalucía, precisamente para combatir esa creencia que solamente interesa a los que quieren pensar que ya está todo el pescado vendido”.
El acto de la confluencia impulsada por IU, Movimiento Sumar Andalucía e Iniciativa del Pueblo Andaluz tuvo lugar en el teatro Salvador Távora de Sevilla, donde estaban convocados, además de representantes de los partidos que conforman la coalición –como el coordinador general de IU Andalucía, Toni Valero, o el diputado nacional de Sumar por Sevilla, Francisco Sierra–, miembros de sindicatos, mareas y colectivos sociales con los que Por Andalucía “ha compartido movilizaciones y reivindicaciones frente a las políticas” del Gobierno del PP-A de Juanma Moreno.
En un vídeo compartido por redes sociales la víspera de este encuentro, Antonio Maíllo animaba a asistir a este acto al que concedía mucha importancia, al tiempo que subrayaba que había dado el paso de encabezar la candidatura de Por Andalucía a las elecciones autonómicas previstas para este año “con mucha pasión, ganas e ilusión”.
El candidato y líder de IU parte de la premisa de que “la sociedad y la izquierda andaluza necesitan una organización” como la de Por Andalucía que le dé “seguridad en estos momentos convulsos, que le invite a la lucha”, y a sentirse “protagonistas de esta tierra maravillosa, que da siempre ejemplo de solidaridad, de ayuda”.
De nuevo en primera línea en Andalucía
El espacio de confluencia designó “por unanimidad” el pasado mes de diciembre a Maíllo como su candidato a la Presidencia de la Junta, impulsando así su vuelta a la primera línea de la política andaluza, que abandonó cuando en 2019 renunció a su escaño en el Parlamento autonómico y a su puesto como coordinador general de IU Andalucía.
Maíllo vuelve así a ser candidato a la Presidencia de la Junta de Andalucía como ya ocurrió en las elecciones de 2015, sin que ello suponga renunciar a sus responsabilidades orgánicas en IU, dado que seguirá como coordinador federal, cargo para el que tiene otros dos años de mandato. En las elecciones andaluzas del 2 de diciembre de 2018, Maíllo concurrió como número 2 de la coalición Adelante Andalucía que entonces lideró quien en aquel momento era coordinadora de Podemos Andalucía, Teresa Rodríguez.
