El baloncesto continental ha venido sufriendo en los últimos años una metamorfosis acelerada que amenaza con jubilar el viejo dogma del "control del partido". Los datos son demoledores y dibujan un escenario inédito en este febrero de 2026: el
Paris Basketball lidera la
Euroliga con un ritmo de 77,2 posesiones por partido, lo que le convierte en el equipo más rápido de la competición. Le sigue
Valencia Basket con 75,6. Aunque estas cifras ha venido subiendo los últimos años, el equipo más rápido en las temporadas anteriores no llegaba a 74.
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