En el corazón de la Alpujarra almeriense, a los pies de la Sierra de Gádor y a 445 metros de altitud, se esconde uno de los grandes tesoros termales de Andalucía : el Balneario San Nicolás . Situado en la calle Baños de Alhama de Almería, junto al manantial de aguas minero-medicinales, este enclave histórico ofrece hoy un refugio de descanso donde las aguas brotan a temperaturas cercanas a los 40 grados, alcanzando los 47,5 grados en su surgencia, y son reconocidas por sus propiedades terapéuticas. El establecimiento se encuentra a solo 26 kilómetros del Campo de Golf La Envía y dispone de alojamiento con jardín, terraza , salón de uso común, restaurante, recepción 24 horas, servicio de conserjería y conexión wifi gratuita, además de parking privado para sus huéspedes. Aunque son escasos los vestigios materiales conservados, existen referencias al uso de las aguas de Alhama desde época romana y árabe . Documentos más precisos aparecen en el siglo XVI: el Libro de Apeos y Repoblación de 1573 ya menciona la existencia de un baño junto al manantial, y en 1594 se levantó una pequeña casa en el entorno. En el siglo XVIII, la Hermandad de las Ánimas construyó dos balsas de piedra, y sería en 1874 cuando la Sociedad de Baños de San Nicolás impulsó la construcción del edificio actual, con forma de paralelogramo. La obra se prolongó hasta 1881, dotando al inmueble de departamentos de baños con pilas de mármol de una sola pieza, gabinetes de duchas de distintas formas y presiones, baños de vapor y una balsa independiente destinada a personas sin recursos. El balneario también contaba con un salón social con espejos y piano que se convirtió en epicentro de la vida cultural y social de la localidad, acogiendo bailes, audiciones musicales y conferencias. Las aguas del Balneario San Nicolás nacen al pie de un montículo conocido como Milano, en el interior de una gruta donde dos manantiales hipertermales confluyen en una mina. Actualmente, el agua minero-medicinal se capta del pozo 'El Sillero' , situado a 200 metros de profundidad y a unos 300 metros del establecimiento, desde donde se bombea hasta la galería de baños. Se trata de aguas sulfatadas-bicarbonatadas, cálcico-magnésicas y ferruginosas, especialmente indicadas para tratar enfermedades reumáticas, afecciones respiratorias, dolencias del sistema nervioso, problemas urinarios, así como cuadros de ansiedad y estrés. Sus cualidades terapéuticas han convertido este enclave en un auténtico oasis de salud y relajación. El balneario, adquirido por José Morcillo Martínez en 1986, ocupa hoy un edificio integrado en el casco urbano de Alhama de Almería . Dispone de 20 suites junior, que pueden transformarse en habitaciones triples, 12 habitaciones con terraza, 41 habitaciones dobles y 12 individuales, todas equipadas para garantizar una estancia confortable. La oferta se completa con una amplia carta de servicios de spa : masajes, baño turco, baño de burbujas, sauna, ducha escocesa y chorros de presión, entre otros tratamientos diseñados para revitalizar cuerpo y mente. En el restaurante tipo buffet , los huéspedes pueden disfrutar de desayunos, almuerzos y cenas elaborados con productos frescos y recetas tradicionales de la Alpujarra almeriense, además de opciones adaptadas a dietas específicas como vegetarianas o para personas con diabetes. La ubicación estratégica del Balneario San Nicolás permite combinar el descanso termal con otras propuestas turísticas. Desde rutas de senderismo por las Alpujarras hasta la visita al yacimiento megalítico de Los Millares, pasando por el desierto de Tabernas y sus escenarios cinematográficos o los parques naturales de Sierra Nevada y Cabo de Gata.