Como en la vida, el
carnaval tiene sus cosas buenas, pero también sus cosas malas. Detrás de las muchas fiestas y celebraciones, disfraces, carrozas, pinturas y purpurina, hay mucho trabajo tanto antes como después de esta festividad. No es nada nuevo llegar a casa y mancharlo todo de
confeti e incluso de purpurina, especialmente la ropa.
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