Hace años que a los trinos cibernéticos de Amparo Rubiales hay que rastrearles el horario; revisarles el 'timeline', dicho sea en la neolengua de estos filósofos adolescentes de todas las edades, cuya unidad de pensamiento se ha reducido al zasca. Porque la gran dama del progresismo cañí, ay, tuitea de costumbre en la sobremesa, un momento de convivialidad y efluvios en el que las opiniones rara vez superan el control de… calidad. El (pen)último regüeldo ha sido un juicio sumarísimo a Felipe González, de quien dice que le da «pena» y «asco» en un mensaje de una quincena de palabras la segunda de las cuales contiene una falta de ortografía por omisión de tilde. Impropio de toda una doctora en...
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