“Había que ganar por lo civil o por lo criminal”.
Iñaki Williams lo tenía claro. Enlazar un segundo triunfo consecutivo, alejarse del peligro y soñar con
Europa. Aunque todo pudo ser muy distinto porque los cuarenta y cinco minutos iniciales del
Athletic en
Oviedo dejaron mucho que desear:
“En la primera parte se veía a un equipo sin alma, todo lo contrario a lo que somos”.Seguir leyendo...