Sin jugar un solo minuto esta temporada por lesión, Damian Lillard igualó el récord de victorias del concurso de triples de la NBA con un tercer título, mientras Keshad Johnson triunfó en otra descafeinada competencia de mates. La tradicional jornada de concursos sirvió de aperitivo para el 'Partido de las Estrellas' que se celebrará este domingo en el Intuit Dome, la cancha de Los Angeles Clippers. La gran figura de los concursos fue un jugador al que nadie esperaba en esta edición 75 del 'All Star', Damian Lillard. El base de los Portland Trail Blazers , que está de baja desde el pasado abril por una rotura del tendón de Aquiles, no había tirado la toalla de alcanzar el récord de victorias en el concurso de triples, después de sus triunfos seguidos en 2023 y 2024. A pocos días del evento, Lillard sorprendió a todos al apuntarse al concurso en la búsqueda de su tercera corona a pesar de que sigue en rehabilitación de la rotura del tendón de Aquiles que sufrió cuando militaba en los Milwaukee Bucks El público del Intuit Dome, con unos 18.000 espectadores, apoyó con entusiasmo la hazaña de Lillard frente a siete reputados rivales, incluido un antiguo ganador, Devin Booker (2018). « Quería tener un poco de competición . Sentí un poco de presión de estar otra vez delante de los aficionados pero esto es lo que quiero, sumar a mi legado y mi reputación», dijo el base, de 35 años. En su primer turno de lanzamientos de tres, Lillard logró 27 puntos. Así se metió en la final junto al novato Kon Knueppel (Hornets) y Devin Booker (Suns), que lograron 27 y 30 puntos. En la final, Lillard acumuló 29 puntos con los que batió a Booker (27) y a Knueppel (17). Lillard, elegido nueve veces para el 'All Star', se unió al grupo de tricampeones que hasta ahora formaban Larry Bird (1986-1988) y Craig Hodges (1990-1992). «Todo empezó como una broma», recordó Lillard sobre su participación este año. El base hizo saber que estaba listo para competir cuando el grupo estaba cerrado, pero a última hora se abrió una plaza. «Todos los días me levanto temprano por la mañana, caliento y lanzo la pelota. Sabía que esto no sería un problema para mí», afirmó. «No puedo decir que supiera que iba a ganar, porque nunca se sabe, pero sabía que sería capaz de darlo todo y tener una oportunidad. Llegué con confianza», aseguró. «Creo que el hecho de haber estado fuera este año ha hecho que mi mente y mi cuerpo estén frescos».