Con la confianza por las nubes
El partido tuvo un solo dueño. Desde el primer game, Cáceres impuso su ritmo, moviendo a Guerisoli de punta a punta y forzando errores constantes. Agustín se mostró muy firme con su primer servicio, lo que le permitió jugar con tranquilidad y soltura cada vez que le tocó devolver.
Guerisoli intentó variar el juego y buscarle la vuelta al partido en el segundo set, pero la regularidad de Cáceres fue una barrera infranqueable. Con una defensa impecable y contraataques precisos, Agustín cerró el match con un nivel que lo perfila como uno de los "cucos" del cuadro.
