Los neandertales , nuestros parientes extintos más cercanos, dominaron gran parte de Eurasia durante cientos de miles de años hasta que hace unos 40.000 desaparecieron como por arte de magia. Puede decirse que se evaporaron: ahí estaban, cazando ciervos y tallando piedras, creando pegamento, cocinando o dejando su impronta en adornos, para luego, sin más, dejar de estar. Se acabó su presencia en el registro arqueológico. Los científicos han barajado diferentes hipótesis para explicar este abrupto final: la endogamia a la que serían abocados al vivir en grupos pequeños y separados entre sí, un cambio climático al que no fueron capaces de adaptarse o la irrupción en escena de los sapiens, el hombre anatómicamente moderno. ¿Acaso fuimos nosotros los responsables?...
Ver Más