Hay días en Alicante en los que caminar por el entorno del puerto se siente distinto. No hace necesariamente más calor, no siempre sopla fuerte el viento, pero el aire parece más denso, más espeso, casi como si pesara. La sensación es compartida por muchos vecinos: "hoy el aire está raro", "está cargado", "va a cambiar el tiempo".