Pedro Sánchez avisa en Múnich: Europa debe reforzar su defensa y reducir su dependencia de EEUU
Pedro Sánchez fija posición en la Conferencia de Seguridad de Múnich
Pedro Sánchez participó por primera vez como presidente del Gobierno en la Conferencia de Seguridad de Múnich, celebrada en Alemania, en un momento especialmente delicado para la arquitectura de seguridad europea. La guerra en Ucrania, la presión sobre el flanco oriental de la OTAN y el debate sobre el aumento del gasto militar centraron buena parte de las intervenciones.
En ese escenario, el mandatario español defendió que Europa debe asumir mayor responsabilidad en su propia defensa. Fue en el tercer tramo de su discurso cuando explicitó su tesis principal: reforzar el pilar europeo de la OTAN y depender menos de Estados Unidos.
Triplicar el gasto y duplicar efectivos
Sánchez sostuvo que España ha triplicado el gasto en defensa en los últimos años y ha duplicado el número de militares desplegados en misiones de la OTAN. Subrayó especialmente la contribución española al flanco oriental, donde se concentra la presión estratégica derivada de la invasión rusa de Ucrania.
El presidente defendió que el debate no debe centrarse exclusivamente en el porcentaje del PIB destinado a defensa, en referencia a la propuesta de elevarlo hasta el 5%. Según argumentó, un aumento lineal del presupuesto podría incrementar la dependencia tecnológica y armamentística de Estados Unidos si no se acompaña de un refuerzo industrial europeo.
El debate sobre el 5% y la autonomía estratégica
Durante la mesa redonda compartida con el presidente de Finlandia, Alexander Stubb, la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, y el senador estadounidense Christopher A. Coons, emergieron diferencias de enfoque. Tanto Finlandia como Dinamarca insistieron en que elevar el gasto es fundamental para garantizar la credibilidad de la Alianza Atlántica.
Sánchez, sin embargo, introdujo un matiz clave. Defendió gastar mejor, priorizando capacidades estratégicas propias, inversión en industria europea y coordinación política. A su juicio, aceptar sin matices el objetivo del 5% podría consolidar una dependencia estructural del complejo industrial estadounidense.
¿Un ejército europeo ahora?
El presidente fue más allá y planteó que el momento actual exige avanzar hacia la creación de un ejército europeo. No en una década, sino ahora. Argumentó que la Unión Europea, como proyecto político, debe estar respaldada por una arquitectura de defensa coherente con su peso económico y diplomático.
En ese marco, defendió la ampliación de la Unión Europea a Ucrania y subrayó que la agresión rusa no es solo un ataque territorial, sino un desafío directo al modelo político europeo.
Rearme nuclear y disuasión
Otro de los ejes de su intervención fue el rechazo a una nueva carrera armamentística nuclear. Sánchez diferenció entre la disuasión nuclear existente y un rearme adicional. Citó precedentes históricos para advertir sobre los riesgos de escalar la competencia estratégica entre potencias.
El presidente pidió frenar cualquier dinámica que conduzca a una nueva carrera nuclear y apeló al refuerzo del sistema multilateral como vía para estabilizar el entorno internacional.
Unidad frente a Rusia
En la misma mesa redonda, Alexander Stubb defendió incrementar el coste económico para Rusia y mantener el apoyo militar a Ucrania hasta garantizar su victoria. La primera ministra danesa insistió en que la presión militar es determinante.
Sánchez coincidió en la necesidad de mantener la unidad occidental y reforzar la ayuda a Kiev, aunque introdujo una dimensión política adicional: la coherencia en la defensa del derecho internacional, sin dobles estándares en otros conflictos internacionales.
España en el tablero estratégico europeo
La intervención del presidente también respondió a críticas sobre el nivel de compromiso español en defensa. Recordó el incremento presupuestario y el aumento de efectivos en misiones internacionales como prueba de la implicación de España en la seguridad colectiva.
El mensaje final fue claro: Europa debe avanzar hacia una mayor autonomía estratégica sin romper el vínculo transatlántico. Reforzar el pilar europeo de la OTAN, impulsar la industria de defensa propia y coordinar mejor las capacidades militares son, según Sánchez, pasos imprescindibles.
En la Conferencia de Seguridad de Múnich, Pedro Sánchez dejó así fijada una hoja de ruta que apunta a un cambio de equilibrio dentro de la OTAN. Un planteamiento que abre un debate de fondo sobre el futuro de la defensa europea y el papel de Estados Unidos en la arquitectura de seguridad del continente.
