Mourinho, entrenador del Benfica: "Sí se le puede decir no al Real Madrid"
El Real Madrid y el Benfica de Mourinho vuelven a cruzarse en Europa apenas unas semanas después de su último enfrentamiento, aquel partido de la fase liga de la Champions en el que el conjunto portugués logró imponerse. Ahora hay una eliminatoria en juego y, sobre todo, un equipo blanco de Álvaro Arbeloa que ha cambiado en mentalidad y rendimiento competitivo desde aquella noche. José Mourinho, técnico del Benfica y profundo conocedor del club madrileño, ha sido uno de los primeros en verbalizar esa transformación. Si Arbeloa no consigue triunfar, el nombre de Mourinho siempre está en la mesa. Él lo niega: ""Sí, claro que se le puede decir que no al Real Madrid"
Un Benfica - Real Madrid distinto
“Todo es nuevo. Olvidemos el partido que jugamos en el estadio de La Luz hace unas semanas. Es un Real Madrid completamente diferente, tanto por algunos de los jugadores que regresan como, fundamentalmente, por su forma de pensar el juego, su forma de organizarse. Le doy todo el mérito al entrenador porque entendió lo que pasó aquí. Han experimentado una evolución en la solidez del equipo”, explicó el portugués.
La lectura de Mourinho coincide con lo que se ha visto en los últimos encuentros del equipo de Álvaro Arbeloa. El Madrid ha priorizado la protección del bloque y la eficiencia en las transiciones ofensivas. El regreso de futbolistas importantes ha ayudado, pero el técnico del Benfica insiste en que la clave es colectiva. “Vini y Mbappé son dos jugadores importantes, pero más que sus cualidades individuales, es su forma de estructurarse. Defienden con dos líneas de cuatro muy compactas, dejando a Vinícius y Mbappé arriba para las transiciones y la profundidad. Es una forma muy efectiva que han encontrado para ser más sólidos y, con estos jugadores arriba, más peligrosos”.
Ese cambio estructural se combina con un componente emocional que Mourinho considera determinante. El Madrid llega a la eliminatoria tras un periodo exigente y con la necesidad de reivindicación competitiva. “Son peligrosos por su calidad individual, pero han mejorado mucho colectivamente. Y me atrevo a decir lo obvio: es un equipo herido. Encajaron cuatro goles... Me imagino al Benfica encajando cuatro y, dos o tres semanas después, con la posibilidad de volver a enfrentarnos al equipo que los aplastó. Tendríamos algo más. Eso es lo que espero del Real Madrid”.
La expresión resume una idea conocida en el fútbol europeo: cuando el Real Madrid se siente cuestionado, suele reaccionar con una intensidad superior. Aun así, Mourinho no adopta una postura de inferioridad. Cuando le plantean si se puede rechazar al club blanco, responde con una frase breve y rotunda: “Sí se puede”.
Mourinho y el Real Madrid
Su vínculo con la entidad madrileña aparece inevitablemente en la conversación. Doce años después de su salida, el recuerdo mantiene un tono de respeto mutuo. “Debo ser de los pocos entrenadores del Madrid en salir sin ser despedido. Cuando sales por tu propia decisión, no tienes que envidiar nada. Yo salí con el alma limpia. No olvidaré lo que me dijo el presidente cuando salí: ‘Ahora viene lo fácil, lo difícil ya está hecho’. Mi familia es lo más importante para mí y eso era lo mejor. También lo fue para el Madrid. Tras años difíciles, intensos y violentos. Todo lo que el Madrid ha hecho después solo me ha dado alegría. No siento que soy parte de nada; el mérito es de quien estaba”.
Desde el punto de vista táctico, uno de los grandes desafíos será contener a Vinicius. Mourinho evita dramatismos y vuelve a la lógica colectiva. “No hay que ser pesimista. Tenemos dos opciones. Tenemos que trabajar en equipo para poder frenarle. Los jugadores que salen de lesiones no tienen minutos y hubiera sido mejor que hubieran tenido minutos este fin de semana. Jugar contra el Madrid es suficiente motivación”.
Las posibilidades del Benfica contra el Real Madrid
El Benfica afronta la eliminatoria con confianza tras la victoria previa, aunque el técnico portugués advierte que el escenario será diferente. “Si ganarle al Real Madrid una vez es muy difícil, ganarle dos veces lo es mucho más. Ganar tres veces, o incluso en una eliminatoria, es aún más difícil. Aún más importante es su motivación por ganar la Champions, no por eliminar al Benfica. Ese es su objetivo. Y esa es su mayor fortaleza”.
Para Mourinho, eliminar al Madrid exige un nivel cercano al límite competitivo. “No creo que se necesite un milagro para que el Benfica elimine al Real Madrid. Creo que el Benfica necesita estar al máximo nivel. Ni siquiera digo alto, quiero decir máximo, casi rozando la perfección, que no existe. Pero no un milagro. Obviamente, el Real Madrid es el Real Madrid: la historia, el conocimiento, la ambición... Lo único comparable es que son dos clubes gigantes. Más allá de eso, no hay nada más. Pero el fútbol tiene este poder y podemos ganar”.
En su discurso también aparece una referencia directa a Álvaro Arbeloa, a quien reconoce capacidad y proyección. “Me gustaría mucho eliminar al Madrid, pero me gustaría mucho que Arbeloa ganase la Liga y se quedase en el Madrid muchos años, porque tiene mucha capacidad. Es muy madridista y tiene mucha personalidad”.
El reencuentro europeo llega, por tanto, con un precedente reciente favorable al Benfica, pero con un Real Madrid que, según su propio rival, ha evolucionado en pocas semanas. Una eliminatoria que enfrenta memoria reciente y reacción competitiva, confianza portuguesa y orgullo blanco, con la sensación compartida de que el margen entre ambos se ha reducido al detalle.
