Con 'Prisioneros del amor. Hasta el sol de la libertad', el MACBA acoge la primera exposición en España de Basel Abbas y Ruanne Abou-Rahme, un dúo que desde 2007 ha construido una de las investigaciones más consistentes sobre imagen, memoria y resistencia. Comisariada por Hiuwai Chu, la muestra articula con claridad una trayectoria de casi dos décadas atravesadas por la pregunta de cómo narrar aquello que ha sido sistemáticamente negado. La instalación central, coproducida por el museo y varias instituciones internacionales, se basa en una investigación reciente sobre la resiliencia de los palestinos encarcelados, y lo hace a través del canto y la poesía. Lejos de cualquier literalidad, Abbas y Abou-Rahme construyen una polifonía no lineal donde testimonios, cartas y textos se superponen para activar lo que ellos han descrito como una «poética de la resistencia». No se trata de ilustrar una historia, sino de mantenerla vibrando en el presente. El primer espacio envuelve al visitante en un laberinto de paneles metálicos con dibujos en blanco y negro de Abou-Rahme junto a documentos y poemas en árabe e inglés. Algunas imágenes, impresas en telas translúcidas, adquieren una cualidad espectral. La fragmentación –pantallas compuestas por múltiples superficies, imágenes en negativo que oscilan entre presencia y ausencia– encarna el concepto de «habitar lo negativo»: ocupar el espacio de la negación y transformarlo en posibilidad. En la sala contigua, la película de tres canales intensifica la experiencia. Las voces de antiguas presas relatan cómo el canto se convertía en forma de comunicación y desafío: cantar a través de la rendija, asumir el aislamiento como precio de una risa compartida. La poesía y la canción emergen como prácticas vitales capaces de sostener una libertad interior incluso en condiciones diseñadas para aniquilarla. La presencia del cardo mariano, resistente en terrenos áridos, funciona como metáfora insistente de esa alianza entre cuerpo y territorio. La inclusión de 'Collapse' (2009), construida a partir de archivos superpuestos y referencias cinematográficas, así como la de 'Screenshots' y 'Desktop Performances', permite comprender la metodología del dúo: el montaje como gesto político, la circulación digital como campo de fricción, el archivo como espacio afectivo. Hiuwai Chu no subraya el dramatismo, sino la complejidad. El resultado es una exposición-experiencia que exige tiempo y escucha, y que propone otra temporalidad frente a la saturación mediática del conflicto. En diálogo con esta muestra, el museo presenta también 'La tercera torsión', de Anna Moreno, un proyecto que desplaza la reflexión hacia los sistemas de producción y las narrativas que sostienen la modernidad tecnológica. Si Abbas y Abou-Rahme trabajan desde la memoria herida y la resistencia colectiva, Moreno analiza las infraestructuras, los imaginarios industriales y las ficciones que legitiman el progreso. Su aproximación, más ensayística y especulativa, introduce una torsión crítica sobre la idea de desarrollo y sus promesas. Ambas exposiciones, sin embargo, comparten una inquietud común: cómo pensar el presente cuando las estructuras que lo sostienen revelan sus fisuras.