Los retos de la FP en España: despliegue efectivo de la dual y mejorar la pertinencia de la oferta
El informe 'La situación de la Formación Profesional en España 2024-2025' de la Fundación para la Calidad e Innovación de la Formación y el Empleo (CIFE) constata "avances cuantitativos" en la Formación Profesional en España pero también subraya "retos persistentes".
Entre ellos, destacan apoyar un despliegue efectivo de la FP dual; mejorar el diagnóstico de necesidades y la pertinencia de la oferta; reducir barreras para la formación en pymes y microempresas; mejorar la calidad de los datos y superar su fragmentación para poder evaluar de forma integrada el conjunto de la formación continua; o planificar la sostenibilidad financiera del esfuerzo inversor en el largo plazo, anticipándonos a la reducción de la financiación extraordinaria de los fondos europeos.
El informe, elaborado por Valeriano Gómez Sánchez y Juan María Menéndez-Valdés Álvarez, incide en el coste social de la no-formación. Así, concluye que las consecuencias de los bajos niveles formativos, el desempeño insuficiente en competencias básicas, el elevado abandono escolar o los insuficientes niveles de participación en formación permanente, "no se limitan a una peor incorporación inicial al empleo, sino que se traducen en trayectorias más precarias a lo largo de la vida, con repercusiones económicas y sociales más amplias".
"Esta constatación refuerza el argumento central de que la política de formación -inicial y a lo largo de la vida- debe orientarse no solo a aumentar la participación, sino a mejorar su calidad e impacto real sobre las competencias y, por extensión, sobre la calidad del empleo y la productividad", señalan los autores.
Durante la presentación del informe, la secretaria general de Formación Profesional, Esther Monterrubio, ha destacado que la FP Dual, "implantada al 100%, es un elemento de motivación del alumno y una inversión de futuro para las empresas".
Para Monterrubio, "es clave la modernización de centros y la extensión de entornos de aprendizaje conectados con la tecnología real de los sectores".
"La FP se ha consolidado como un elemento estratégico de competitividad que produce talento, acelera la adopción tecnológica de las empresas y reduce fricciones en la transición educación- empleo". En otras palabras, no es una política sectorial, es un componente central de la política educativa, industrial, de innovación y de cohesión", ha aseverado la secretaria general de FP.
