Entre Washington y Beijing: las claves del conflicto por los cables submarinos que tensó la relación de Chile con EE.UU.
Han sido varias las tensiones desatadas tras la medida dada a conocer por Estados Unidos, que anunció sanciones contra funcionarios del Gobierno chileno por presuntas actividades que habrían vulnerado la seguridad regional. El Departamento de Estado informó la revocación de visas a autoridades chilenas, en una decisión inédita que abrió un conflicto diplomático entre ambos países.
Tras el anuncio, el Presidente Gabriel Boric rechazó las acusaciones y aseguró que Chile no ha realizado acciones que comprometan la seguridad hemisférica, calificando la medida como unilateral y sin fundamento. En la misma línea, la Cancillería citó al embajador estadounidense en Santiago, Brandon Judd, para solicitar explicaciones formales y cuestionó la falta de comunicación previa sobre la decisión de Washington.
Posteriormente, se conoció que los funcionarios sancionados corresponden a autoridades del Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones, incluyendo al ministro Juan Carlos Muñoz, quien confirmó recientemente la medida que, además, perjudica también a su familia más cercana. La revelación se produjo en paralelo a informaciones publicadas por La Tercera, que indican que el embajador Judd sostuvo reuniones con ministros del gabinete en los días previos a las sanciones, en un contexto de crecientes tensiones en materia de seguridad, telecomunicaciones y política exterior entre ambos países.
En esos encuentros, el diplomático reunió con Muñoz, el ministro de Seguridad Pública, Luis Cordero, y la ministra de Defensa, Adriana Delpiano, abordando materias vinculadas a cooperación bilateral, crimen transnacional, ciberseguridad y coordinación en defensa.
Juan Carlos Muñoz y Carlos Araya. Foto: ATON.
Instancias que incluso fueron comentadas por el estadounidense a través de su cuenta de X: “Estados Unidos y Chile somos socios estratégicos en defensa. El alcance y la profundidad de nuestra cooperación militar bilateral son significativos y mutuamente beneficiosos: nos permiten enfrentar las amenazas de seguridad que compartimos en la región y, al seguir trabajando juntos, fortalecemos y protegemos a ambas naciones”, versa uno de los posteos de Judd.
“Un componente crítico de esa seguridad compartida es la data. La ministra Delpiano y yo conversamos a fondo sobre los riesgos que vemos en cables submarinos chinos redundantes, cuando Chile ya cuenta con Humboldt. Los datos seguros son fundamentales para afrontar juntos los desafíos regionales”, cierra el mensaje, acompañado de tres fotografías de las autoridad.
El trasfondo de la decisión estadounidense estaría vinculado al proyecto de cable submarino impulsado por el Gobierno chileno para conectar directamente al país con China, una iniciativa orientada a diversificar la infraestructura digital y posicionar a Chile como un hub de conectividad entre Sudamérica y Asia. La propuesta contempla un cable de fibra óptica transpacífico que uniría la costa chilena con Hong Kong, complementando otras rutas existentes hacia Norteamérica y Oceanía.
Desde Washington, la iniciativa ha sido observada con preocupación por su potencial impacto en la seguridad de las telecomunicaciones y el flujo de datos estratégicos. Autoridades estadounidenses han advertido que la participación de empresas chinas en infraestructura crítica podría generar riesgos de ciberseguridad, espionaje o dependencia tecnológica, considerando la legislación de ese país que obliga a sus compañías a colaborar con el Estado en materia de inteligencia.
En ese marco, la sanción contra autoridades del Ministerio de Transportes ha sido interpretada como una señal política hacia Chile y, en general, hacia América Latina, en medio de la competencia entre Estados Unidos y China por influencia tecnológica y estratégica en la región. Todo lo anterior, recordando que la disputa por los cables submarinos se inserta en una pugna más amplia por el control de las redes de datos globales, consideradas infraestructura crítica para la economía digital, la defensa y las comunicaciones gubernamentales.
Estados Unidos y Chile somos socios estratégicos en defensa. El alcance y la profundidad de nuestra cooperación militar bilateral son significativos y mutuamente beneficiosos: nos permiten enfrentar las amenazas de seguridad que compartimos en la región y, al seguir trabajando… pic.twitter.com/JFgmd2jVnK
— U.S. Ambassador to Chile (@USAmbCL) February 12, 2026
De un “descarnado imperialismo” a recuperar la confianza de EE.UU.
Al margen de los pronunciamientos del Presidente Gabriel Boric y de la Cancillería por los canales oficiales, diversas figuras del mundo político reaccionaron a las sanciones anunciadas por Estados Unidos, con críticas desde el oficialismo y llamados a fortalecer la relación bilateral desde la oposición.
Desde el Partido Socialista, el diputado Nelson Venegas calificó la medida como “un acto de brutal y descarnado imperialismo” y sostuvo que la revocación de visas “es una falta de respeto a nuestra soberanía y una señal inaceptable de injerencia”. Además, emplazó al presidente electo José Antonio Kast a pronunciarse: “Si va a ser presidente, debe defender la dignidad del país y no guardar silencio frente a estas agresiones”.
En la misma línea, la diputada del Partido Comunista, Nathalie Castillo, cuestionó la falta de comunicación formal por parte de Washington y afirmó que las acusaciones “carecen de fundamentos públicos”. “Este tipo de gestos tensionan innecesariamente la relación bilateral y deben resolverse por los canales diplomáticos, no mediante sanciones unilaterales”, sostuvo, agregando que “Chile no puede aceptar presiones externas sin explicaciones claras”.
El presidente estadounidense, Donald Trump.os
Por su parte, el senador Iván Moreira (UDI), presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado, calificó la situación como “extremadamente grave” y señaló que debe investigarse para establecer responsabilidades. “Esto no es un tema menor. Aquí hay un daño a la imagen internacional del país que requiere explicaciones del Gobierno”, afirmó. Asimismo, sostuvo que “recuperar la confianza de Estados Unidos debe ser una prioridad para la próxima administración”.
Desde el Frente Amplio, en tanto, dirigentes acusaron una política “imperialista” de Washington y calificaron las sanciones como “un agravio a la soberanía nacional”. En ese contexto, plantearon que “Chile no puede subordinar su política exterior a los intereses de ninguna potencia” y llamaron al presidente electo Kast a mantener una “posición de Estado” frente a la administración del presidente estadounidense Donald Trump, enfatizando la necesidad de resguardar la autonomía del país en las decisiones estratégicas.
Asimismo, y desde su cuenta de X, el Presidente Boric reafirmó lo dicho por Cancillería recalcando que “el gobierno de Estados Unidos amenaza, hace acusaciones indeterminadas y aplica sanciones unilaterales. Como Jefe de Estado, descarto categóricamente que nuestro país promueva cualquier acción que atente contra nuestra seguridad o la de nuestra región“.
“Chile es un país orgulloso de su soberanía y profundamente respetuoso de la legislación nacional e internacional. No aceptamos que nadie nos dicte lo que podemos o no podemos hacer más allá del derecho y la ley. Nuestra soberanía se respeta“, cerró el mandatario.
El gobierno de Estados Unidos amenaza, hace acusaciones indeterminadas y aplica sanciones unilaterales. Como Jefe de Estado, descarto categóricamente que nuestro país promueva cualquier acción que atente contra nuestra seguridad o la de nuestra región.
Chile es un país… https://t.co/k2jt9xLCe2
— Gabriel Boric Font (@GabrielBoric) February 20, 2026
