Javier Rey confiesa qué hará cuando se jubile: su decisión sorprende lejos de los focos
El lugar al que siempre vuelve Javier Rey
Para el actor, el mundo es amplio y diverso, pero existe un enclave que resume su historia personal. No es una gran capital europea ni un destino exótico de los que figuran en las listas de tendencias viajeras. Es su origen.
Ese lugar es Noia, el municipio costero de la provincia de A Coruña donde nació y creció. Allí mantiene a su familia, amistades y una conexión cultural que define como esencial en su vida.
Un vínculo que no se rompe con el éxito
A pesar de residir en Madrid por motivos profesionales, Rey asegura que cada vez que puede regresa a Galicia. El actor ha explicado que ese entorno le ofrece algo que no encuentra en ningún otro sitio: identidad, calma y pertenencia.
Y va más allá. En sus propias palabras, Noia no es solo el lugar al que vuelve. Es el lugar donde quiere estar cuando cierre su etapa profesional.
Es el lugar donde quiero volver y donde, si alguna vez me jubilo, quiero estar, ha señalado al hablar de su futuro lejos del cine.
Más allá del drama: el salto a la comedia
El estreno de El fantasma de mi mujer marca un cambio relevante en su trayectoria reciente. En los últimos años, Javier Rey se había movido principalmente en registros dramáticos. Esta nueva película supone una ruptura con ese perfil.
Un reto interpretativo
El actor ha reconocido que llevaba tiempo buscando una comedia que realmente le convenciera. El proyecto de María Ripoll le atrajo por su tono disparatado y por un reparto que incluye a intérpretes como Loreto Mauleón, María Hervás, Marco Cáceres y Macarena Gómez.
En la cinta, su personaje vive una situación absurda que juega con la culpa, el enredo y el desconcierto. Para Rey, el reto estuvo en asumir el riesgo que implica la comedia: un género donde el ritmo y la precisión marcan la diferencia.
La película, que se estrena este viernes 20 de febrero, amplía su versatilidad en un momento en el que el cine español apuesta por fórmulas que mezclan géneros y buscan atraer a públicos diversos.
Viajar para entender el mundo
Más allá del trabajo, el actor mantiene una relación muy estrecha con los viajes. Siempre que su agenda lo permite, realiza al menos un gran desplazamiento internacional al año, además de escapadas nacionales.
Japón, su viaje inolvidable
Entre todos los destinos que ha visitado, Japón ocupa el primer puesto en su memoria. Fascinado desde pequeño por el manga y el anime, Rey llevaba años queriendo recorrer el país asiático. Cuando finalmente pudo hacerlo, asegura que la experiencia cumplió todas sus expectativas.
También guarda un recuerdo especial de Puerto de Vega, en Asturias, donde rodó la serie La última noche en Tremor. La convivencia durante semanas en ese entorno costero dejó una huella emocional que todavía destaca.
España como refugio constante
Dentro del territorio nacional, menciona lugares como el Valle de Benasque, Cádiz, Euskadi o Mallorca. Destaca sus paisajes, gastronomía y la posibilidad de desconectar. Sin embargo, insiste en que el norte gallego mantiene un valor diferencial.
Noia combina mar y montaña, tradición marinera y vida cultural. Según los datos oficiales del Instituto Nacional de Estadística, es un municipio de la provincia de A Coruña con una fuerte identidad histórica y económica ligada al litoral.
Puede consultarse información institucional sobre el municipio en la página oficial del Ayuntamiento de Noia web institucional del Ayuntamiento de Noia.
Una idea clara sobre el futuro
Aunque todavía se encuentra en plena madurez profesional, Javier Rey no duda al imaginar su retirada. No habla de grandes ciudades ni de destinos internacionales. Visualiza su vida futura en el mismo punto donde comenzó todo.
En un sector marcado por la movilidad constante, los rodajes itinerantes y la exposición pública, su postura refuerza una idea cada vez más repetida entre figuras conocidas: el retorno al origen como horizonte vital.
Mientras continúa estrenando proyectos y explorando nuevos géneros, el actor mantiene firme esa decisión personal. Cuando llegue el momento de bajar el ritmo, su destino está claro. Noia seguirá siendo el lugar donde quiere volver y donde desea estar cuando se jubile.
