Así es el documento marco que el PP pone sobre la mesa para estabilizar sus acuerdos con Vox en toda España
"El Partido Popular asume a través del presente documento su responsabilidad de fijar unas bases orientativas que guíen las negociaciones con otros partidos cuando la aritmética resultante de las urnas así lo justifique". Con esta declaración de intenciones arranca el texto con el que la dirección nacional del PP quiere ordenar sus conversaciones autonómicas con Vox.
El llamado "documento marco", al que ha accedido LA RAZÓN, establece un "marco de negociación de pactos: único, vinculante y de aplicación en toda España, con el objetivo de garantizar la gobernabilidad con coherencia, proporcionalidad y estabilidad". La estrategia pasa por centralizar criterios y acompañar a los líderes territoriales en un escenario en el que los equilibrios parlamentarios obligan a entenderse.
Tras los primeros contactos entre los equipos nacionales, el objetivo es hallar un “mínimo común” que permita articular mayorías sólidas. “Consideramos que el equilibrio debe regir la concreción de los acuerdos, recuperando de este modo el principio de representación democrática que Sánchez y sus socios han dilapidado en los últimos años. Abogamos por un sistema de diálogo y consenso que rompa la dinámica de chantaje político y privilegios injustificables”, recoge el texto.
Diez principios para blindar la gobernabilidad
El documento fija diez grandes ejes. El primero es el respeto “a la unidad nacional, al marco constitucional y al Estado de Derecho”, subrayando que fuera de la legalidad no cabe acuerdo alguno. También se exige acatar el actual reparto competencial y ceñir los pactos a las atribuciones de cada administración.
El PP reivindica su identidad propia y recalca que un acuerdo no supone diluirse en el socio. Defiende la proporcionalidad en el reparto de responsabilidades y la coherencia programática, aceptando ampliar propuestas, pero no contradecirlas.
En materia fiscal, el texto promete utilizar todas las competencias autonómicas para bajar impuestos a familias, trabajadores y emprendedores, siempre garantizando los servicios públicos esenciales. Se apuesta por reducir burocracia, evitar barreras entre comunidades y proteger la unidad de mercado.
El campo ocupa un lugar destacado, con compromisos de apoyo a agricultores, ganaderos y pescadores frente a la sobrerregulación. En energía, se rechazan políticas que, a juicio del partido, encarecen costes y destruyen empleo, y se defiende un mix que incluya la energía nuclear.
La vivienda se presenta como prioridad. El PP propone un “shock de oferta” con más suelo, menos trabas urbanísticas y movilización de suelo público, además de medidas contra la ocupación ilegal como el desalojo exprés y el empadronamiento nulo en inmuebles ocupados.
Inmigración, familias y presupuestos
El texto endurece el discurso en inmigración irregular y reclama control de fronteras y ejecución de expulsiones, al tiempo que distingue entre quienes “vengan a trabajar y a respetar nuestras leyes” y quienes delincan.
En el ámbito social, sitúa la natalidad y la familia en el centro de la agenda, promete medidas de apoyo a la maternidad y reivindica el papel de los padres en la educación. Defiende un sistema educativo exigente y libre de “adoctrinamiento ideológico”.
También incluye compromisos en favor de la igualdad real entre hombres y mujeres, la condena de toda forma de violencia, el refuerzo de la seguridad ciudadana y la mejora de la sanidad pública, especialmente en Atención Primaria y salud mental.
Por último, el documento subraya que cualquier acuerdo debe garantizar estabilidad institucional, aprobar presupuestos y evitar situaciones de bloqueo. El mensaje de fondo es claro: pactar sí, pero bajo reglas comunes y con la vista puesta en una gobernabilidad duradera.
