Vanaken, algo más que el símbolo del Brujas
Hans Vanaken es el símbolo del Brujas. Con 33 años, el centrocampista belga lleva desde 2015 en el club y muchos de esos años con el brazalete de capitán. Por el camino ha rechazado ofertas para seguir siendo el ídolo del Jan Breydel, el estadio en el que el equipo belga juega sus partidos.
«Hans es un jugador increíble, que ya ha dado mucho por el club», decía Carl Hoefkens, entonces entrenador del Brujas, cuando el West Ham quiso llevárselo hace cuatro años. «También tiene una gran influencia en la forma en que jugamos. Mientras esté aquí, estará en mi equipo y en el campo», añadía.
«Por supuesto, entendería que Hans quisiera jugar en la Premier League. Eso es normal. Como entrenador, obviamente quiero que se quede, pero sería lógico que un jugador como él tuviera ambiciones. Todavía quiero trabajar con él. El resto es entre él y la gerencia», concedía Hofkens.
Vanaken se quedó y nada ha cambiado desde entonces en su influencia en el equipo, que incluso se ha reforzado con la llegada de Leko al banquillo. El croata, exjugador del Málaga, ya dirigió a Vanaken en su primera etapa en el Brujas. Entonces conectaron y desde su regreso al banquillo no se ha roto esa conexión.
Leko fue discutido después de sustituir a Hayen al frente del Brujas, pero Vanaken salió en su defensa en los primeros momentos. «Teníamos una buena base, pero con Leko las cosas irán mejor», decía el capitán.
«Simeone era un jugador fantástico, un ganador y un líder en el campo. Y como entrenador lleva 15 años en el Atlético de Madrid a este nivel, en uno de los clubes más grandes del mundo. Cuando hablas del Atlético de Madrid, la imagen que te viene a la mente es Diego Simeone. Tengo mucho respeto por todo lo que ha hecho en este club. Su capacidad para jugar, sus resultados, su motivación, su energía y su pasión siguen siendo increíbles», dice Leko antes de enfrentarse al Atlético.
Lo que el entrenador croata dice del Atlético y su técnico puede aplicarse a Vanaken y al Brujas. Desde su posición de interior, antes mediapunta, es fundamental por su participación en el juego y por su llegada a gol. Garantiza un mínimo de 12 goles en el Brujas, que en sus años de máximo esplendor fueron 16 o 17. Esta temporada ya lleva nueve entre todas las competiciones. Pero es ahora, sin embargo, cuando ha encontrado la estabilidad en la selección belga. Uno de los pocos internacionales que siguen residiendo y jugando en su país.
Vanaken no marcó en el partido de ida, pero siempre resulta imprescindible para su entrenador y para su afición. Y también ejerce de portavoz fuera del campo. Después del primer partido se quejó de la actuación del árbitro. «Me daba la sensación de que a menudo nos pitaba esas pequeñas faltas. Nos decía que teníamos que respetarlo, pero él también tenía que respetarnos», se lamentaba el capitán belga.
