La factura de los hogares se dispara a 1.230 euros al mes por la vivienda, la cesta de la compra y la factura de luz, agua y gas
La presión económica sigue creciendo entre las familias españolas, y no solo entre las vulnerables, sino también entre la clase media, cuyos gastos del hogar absorben ya casi la mitad de sus ingresos mensuales. En concreto, el coste de mantener una familia en España continúa escalando y, en 2025, dejó una factura media en concepto de pago de la vivienda, cesta de la compra y consumo energético de 1.230 euros, un 2,5% por encima del año anterior. Así, los gastos esenciales de los hogares absorbieron casi el 44% de los ingresos frente al 41,6% de 2024, y 41,9% de 2023, el nivel más alto desde la pandemia.
Lo advierte el tercer barómetro de Mutua Propietarios que analiza las preocupaciones de las familias sobre su economía y que constata que el principal desestabilizador es la vivienda, cuyo impacto subió un 1,6%, con un gasto medio de 609 euros, 37 más que el año anterior, destacando especialmente el gasto del alquiler, con 653 euros, que supera incluso en 71 euros al de la hipoteca, que fue de 582. El coste de la cesta de la compra fue el segundo más importante de la economía doméstica, que el pasado ejercicio se elevó a 437 euros mensuales, un 5,1% más que el año anterior, siendo el perfil masculino el que tuvo el mayor gasto medio, 454 euros, por 419 euros de las mujeres, mientras que el gasto aumenta con la edad, llegando a su máximo en los mayores de 65 años (495 euros). Finalmente, los gastos energéticos de agua, luz y combustible fueron los únicos que descendieron ligeramente, pero apenas un 0,8%.
El informe dibuja un escenario de un acusado control del gasto, en el que los hogares muestran menor disposición a realizar «sacrificios visibles», pero sí que realizan «más ajustes en la rutina diaria». De hecho, al preguntar en la encuesta sobre los gastos que reducirían, medidas tradicionales de ahorro –como no comprar elementos del hogar, reducir el consumo energético o posponer arreglos y mejoras– registraron descensos claros respecto a 2024 –entre -3 y -4 puntos– y, por el contrario, se observa la incorporación de una «nueva estrategia de ahorro que irrumpe como una de las principales respuestas de los hogares: comprar más marcas blancas y menos productos frescos», incluida la carne y el pescado. Este incremento del precio de los alimentos y del acceso a la vivienda impacta de forma más preocupante en los hogares más vulnerables, en los que se prioriza comprar productos baratos y calóricos a carnes de mayor calidad, pescado fresco, frutas, hortalizas y alimentos específicos para bebés.
En paralelo, el acceso a una vivienda digna se consolida como uno de los principales factores de empobrecimiento, ya que el alquiler absorbe una parte creciente del presupuesto familiar y la pobreza energética obliga a muchas familias a elegir entre calentar el hogar o llegar a fin de mes. Esta subida de la factura del hogar ha provocado que tres de cada 10 españoles tengan dificultad para hacer frente a los pagos. Una situación que es más grave entre jóvenes (11%), hogares numerosos (13%), quienes viven en alquiler (9%) y, de forma especial, en personas con ingresos bajos (19%). Con un 16%, esta opción se convierte en el segundo comportamiento más citado, desvelando un desplazamiento de la contención económica hacia el consumo cotidiano.
