Redeia eleva un 37% su beneficio en 2025 al esquivar las provisiones por el apagón
El gestor de la red eléctrica española, Redeia, cerró 2025 con un beneficio neto de 505 millones de euros, un 37% más que el año anterior, pese a tratarse -según la compañía que preside Beatriz Corredor- del ejercicio más complejo de su historia tras el apagón del 28 de abril que puso a prueba la solidez del sistema eléctrico nacional.
El incremento del resultado se explica en buena medida porque la empresa ha decidido no realizar provisiones económicas vinculadas al que califica en sus cuentas como un "grave incidente". La compañía entiende que la caída del suministro no tendrá impacto financiero directo sobre sus resultados, lo que ha permitido mantener intacta la evolución positiva del ejercicio.
Redeia presenta así unas cuentas que esquivan el efecto económico del apagón en un momento de máximo escrutinio sobre el funcionamiento del sistema eléctrico.
Los ingresos del grupo alcanzaron los 1.716 millones de euros, un 4,2% más, impulsados por el negocio regulado, mientras que el Consejo de Administración propondrá el reparto de un dividendo de 0,80 euros por acción con cargo a los resultados de 2025.
La deuda financiera, a 31 de diciembre se situó en 5.474,2 millones de euros, con un incremento inferior al 2% debido a que las fuertes inversiones del ejercicio se han visto compensadas con la generación de caja del grupo, la desinversión de Hispasat y el dividendo recibido de Argo (Brasil) fundamentalmente.
Inversión en redes
Junto a los resultados, el gestor ha querido subrayar su política inversora como principal argumento frente a las dudas surgidas tras el incidente eléctrico. En 2025 destinó 1.551 millones de euros a la red de transporte y a la operación del sistema, una cifra récord que supone un incremento del 40% respecto al año anterior.
Según destaca el grupo, este esfuerzo "multiplica prácticamente por cuatro" el volumen de inversión realizado desde 2020 y responde a la necesidad de adaptar la red a la electrificación creciente de la economía y a la integración masiva de energías renovables.
Y es que la red de transporte eléctrica está colapsada en un 75% a día de hoy, según admitió la semana pasada la propia Red Eléctrica. REE reconoció que solo tiene capacidad para nueva demanda en el 25% de sus nudos.
Ejercicio bajo presión
El apagón convirtió 2025 en un año especialmente sensible para el operador del sistema, encargado de garantizar el equilibrio entre generación y demanda eléctrica en tiempo real. Desde entonces, la robustez de la red y la capacidad de respuesta ante incidencias se han situado en el centro del debate energético. Para blindarla, se ha recurrido a intensificar el respaldo de los ciclos combinados de gas.
Pese a este contexto, Redeia mantiene que su posición financiera sigue siendo sólida y que el ciclo inversor en marcha permitirá contar con una red más mallada y resiliente en los próximos años, en plena transición energética.
