Así salvaron los médicos la pierna de Lindsey Vonn
Lindsey Vonn pudo perder una pierna tras su accidente en Cortina. Su caída causó un síndrome compartimental. Una fasciotomía evitó la pérdida de la extremidad. "Cuando se identifica, el paciente debe ser llevado al quirófano prácticamente de inmediato", aseguró a EFE el cirujano ortopedista Nolan Horner.
"El síndrome compartimental es básicamente cuando, debido a un aumento de la presión en un compartimento muscular, la presión dentro de ese compartimento llega a ser tan alta que corta el suministro de sangre a la extremidad. Eso puede causar daño nervioso permanente en una extremidad", aseguró Horner.
"Se considera una urgencia quirúrgica y, si no se trata con mucha rapidez, puede provocar la muerte del tejido muscular, daño nervioso permanente o incluso, en casos graves, que la persona pierda la extremidad", prosiguió el cirujano ortopedista del Genesis Orthopedics & Sports Medicine de Chicago, al que se encomiendan deportistas de élite de NBA, MLB y MLS, entre otros.
Lindsey Vonn, de 41 años, contó en un reciente vídeo en Instagram los momentos más complicados vividos en Cortinay definió su lesión "de lejos la más extrema, dolorosa y desafiante" a la que se ha enfrentado "en 100 vidas".
Pese a su fractura de tibia, a la reciente lesión de cruzado y al peligroso síndrome compartimental sufrido, el hecho de que Vonn sea una deportista de élite aumenta enormemente sus opciones de recuperar un normal estilo de vida, según Horner, un cirujano que realiza entre 600 y 650 cirugías por año.
Pregunta: ¿Qué tipo de margen de tiempo existe para intervenir ante un síndrome compartimental?
Respuesta: No hay un margen perfectamente definido, pero sí sabemos que, con cada hora que pasa una vez que alguien entra en un síndrome compartimental, el riesgo de daño permanente o incluso de pérdida de la extremidad empieza a aumentar muy rápidamente.
Idealmente, si se identifica que alguien presenta un síndrome compartimental, debería ser llevado prácticamente de inmediato al quirófano. Lo ideal es que esto ocurra dentro de una o dos horas desde que se identifica la condición, dijo a EFE.
P: La fasciotomía permitió evitar el riesgo de amputación. ¿Cómo se realiza?
R: Básicamente, en cada una de las extremidades hay varios compartimentos, y estos compartimentos están formados por diferentes músculos agrupados dentro de cada uno. Estos compartimentos están rodeados por una capa que llamamos fascia.
Cuando empieza a haber sangrado o una hinchazón muy intensa en estas zonas musculares, la fascia contiene todo eso, y eso es lo que hace que la presión dentro del compartimento empiece a aumentar.
Si identificamos que una persona sufre un síndrome compartimental, lo que hacemos es abrir o liberar la fascia, que es esa capa delgada que rodea los compartimentos musculares, y eso permite que los músculos se expandan libremente, aliviando la presión.
P: Vonn tuvo que someterse a cuatro operaciones distintas en Italia.
R: A veces, después de un síndrome compartimental tenemos que llevar a la persona varias veces de vuelta al quirófano para revisar si alguno de los músculos ha muerto.
Además, tenemos que comprobar si la presión dentro de los compartimentos ha disminuido lo suficiente como para poder cerrar la herida de forma segura.
En cuanto a la fijación de la fractura en sí, obviamente no se conocen con exactitud todos los detalles del tratamiento que recibió, pero hubo algunas imágenes que mostraban que se le colocó al menos de manera temporal un fijador externo, que sería una fijación temporal para estabilizar todo mientras esperan a que los tejidos blandos se recuperen.
P: ¿Qué opciones existen de completa recuperación?
R: El hecho de que ella sea una atleta de élite mejora muchísimo sus posibilidades de tener un resultado muy bueno, pero sin duda tiene por delante un camino largo.
Es probable que tenga un período prolongado en el que ni siquiera se le permita apoyar peso sobre esa extremidad, para dejar que la fractura cicatrice en su sitio. Viendo las radiografías que se publicaron, esperaría que ese período fuera de entre unas 6 semanas y 3 meses.
Cuando se le permita empezar a cargar peso de nuevo, tendrá que volver prácticamente a lo básico: volver a aprender a caminar correctamente y recuperar una dinámica de marcha normal.
A medida que progrese, empezará a hacer cosas más avanzadas, como ejercicios de equilibrio sobre una pierna o trabajo de fuerza.
Siendo realistas, para que alcance su mejor resultado posible después de un procedimiento como este, muy fácilmente podría necesitar alrededor de un año.
P: Vonn llegó a Cortina tras haber sufrido una reciente lesión de cruzado. La esquiadora negó que ese percance tuviera impacto en su caída. ¿Usted qué opina?
R: Es muy difícil decirlo con seguridad. La caída y la lesión que tuvo no parecían estar directamente relacionadas con un episodio de inestabilidad causado por la ausencia de un ligamento cruzado anterior.
Dicho esto, cuando vienes de una lesión importante como esa, puede cambiar un poco la manera en que aplicas presión sobre la rodilla, tu equilibrio y tu mecánica, y eso puede alterar cómo compites en un deporte como el esquí.
P: En una situación como esta, ¿quién tiene la última palabra para decidir si un deportista puede volver a competir?
R: Hay muchas partes involucradas que potencialmente pueden tener voz a la hora de decidir si un deportista recibe o no el visto bueno para competir, y eso depende del evento, de la liga y del lugar donde se lleve a cabo.
Hay situaciones en las que el médico puede dar su opinión, explicar cuáles son los riesgos de participar y ofrecer su criterio médico sobre si es seguro o no. Y hay casos en los que el deportista tiene la capacidad de aceptar o rechazar ese consejo.
Hay otras situaciones en las que, dependiendo de contratos o acuerdos con la liga o con las asociaciones de jugadores, el médico puede declarar que el deportista no está autorizado para competir.
En esos casos, incluso si el atleta quiere participar, puede que sencillamente no tenga esa opción. Así que realmente depende mucho de la situación específica de la que hablemos para saber hasta qué punto el médico tiene la capacidad de decidir si el atleta compite o no.
