Добавить новость
smi24.net
World News
Февраль
2026

Científicos rastrean contaminantes que amenazan la vida en el Delta del Ebro

0
Abc.es 
El arroz es uno de los pilares de la alimentación mundial y también una actividad estratégica para la economía española. Junto con el maíz y el trigo, sostiene la dieta de millones de personas y forma parte esencial del tejido productivo de territorios como el Delta del Ebro. En 2023, España produjo 338.000 toneladas y dedicó a este cultivo unas 55.000 hectáreas. Sin embargo, esta relevancia económica convive con un desafío cada vez más evidente: garantizar la sostenibilidad de la producción sin comprometer la biodiversidad de los ecosistemas donde se desarrolla. Este equilibrio es precisamente el eje del trabajo del Instituto de Diagnóstico Ambiental y Estudios del Agua (IDAEA-CSIC), que analiza el impacto de los contaminantes asociados a la agricultura para evitar que los compuestos químicos utilizados en el cultivo del arroz amenacen la supervivencia de espacios naturales protegidos como el Delta del Ebro. La preocupación no surge en el vacío. Investigaciones anteriores ya habían detectado señales persistentes de contaminación. En 2010 se hallaron altos niveles de contaminantes de origen industrial y plaguicidas, y en 2017 se identificaron hasta 35 plaguicidas distintos en la zona, de los cuales 17 ya estaban prohibidos y la mayoría estaban relacionados con el cultivo del arroz. Además, en los sedimentos del Delta se han detectado 24 tipos de compuestos diferentes, lo que evidencia una exposición continuada del ecosistema a sustancias químicas. Estos hallazgos subrayan la necesidad de avanzar hacia modelos de producción más sostenibles que permitan mantener el cultivo de un cereal estratégico sin deteriorar el entorno natural. Para comprender mejor la situación actual, la ecotoxicóloga Ana López Antía lidera un equipo que investiga el posible efecto de los plaguicidas utilizados en los arrozales sobre el conjunto del ecosistema. Según explica, el problema radica en la forma en que se evalúan estos productos antes de su autorización. En la Unión Europea, se analizan sus efectos sobre determinados grupos de organismos, como aves u organismos acuáticos, pero no se estudia su impacto global sobre el ecosistema ni las interacciones entre especies. Además, en la práctica, los plaguicidas no se utilizan de forma aislada, sino combinados, lo que implica que los animales no están expuestos a una sola sustancia, sino a mezclas de productos cuyo efecto conjunto no se analiza. Este vacío de conocimiento es el que el proyecto europeo Syberac pretende abordar. Su objetivo es estudiar de forma integral cómo los contaminantes se acumulan y se desplazan entre medios terrestres y acuáticos, y cómo afectan al ecosistema en su conjunto. Para ello, el proyecto utiliza a los murciélagos del Delta del Ebro como modelo. Estos animales, por su posición en la red trófica y sus características biológicas, pueden ofrecer información valiosa sobre la exposición a mezclas de contaminantes. Hasta ahora, la evaluación del impacto de los plaguicidas en murciélagos se realizaba indirectamente utilizando a las musarañas como referencia, pese a que ambos animales presentan diferencias fundamentales. Los murciélagos vuelan, tienen una demanda energética distinta y, además, la mayoría de las especies solo tienen una cría al año. También se cree que pueden absorber altas dosis de sustancias tóxicas a través de sus alas, cuya piel es extremadamente fina y muy irrigada. Estas particularidades evidencian la necesidad de estudiar directamente su exposición para comprender mejor los riesgos asociados al uso de plaguicidas en arrozales. El caso del arroz presenta además una singularidad que complica su evaluación: se cultiva en condiciones de inundación, lo que lo deja fuera de muchas guías europeas para valorar los riesgos de plaguicidas en cultivos convencionales. Esto genera un vacío de conocimiento sobre su impacto en aves y mamíferos y dificulta la comprensión del funcionamiento real del sistema. Más allá de los murciélagos, el IDAEA-CSIC también analiza la presencia de contaminantes en aves acuáticas del Delta, como flamencos y gaviotas. Investigaciones lideradas por Maria Dulsat Masvidal y Silvia Lacorte han detectado niveles elevados de sustancias perfluoroalquiladas (PFAS) en la sangre de polluelos de flamenco. Estos compuestos, conocidos como «químicos eternos», se utilizan en la industria y en productos de consumo y se caracterizan por su gran persistencia en el medio ambiente. Los PFAS se acumulan en los organismos y se biomagnifican a lo largo de las cadenas tróficas. Las aves pueden estar expuestas a ellos a través de la dieta y transferirlos a sus crías mediante los huevos. En el caso de los flamencos del Delta del Ebro, los niveles detectados de PFOA, un tipo de PFAS, son comparables a los observados en poblaciones que viven junto a fábricas de producción química industrial. Las concentraciones encontradas sugieren que la exposición no se debe únicamente a la transferencia materna, sino también a la alimentación. Asimismo, se han detectado en las aves hidrocarburos aromáticos policíclicos, contaminantes derivados de la combustión incompleta de materia orgánica, que podrían proceder del uso de vehículos agrícolas o de la quema de biomasa. También se han hallado trazas de insecticidas organoclorados ya prohibidos, como el DDT, lo que indica una exposición histórica más que un uso actual. Las gaviotas representan otro indicador clave del nivel de contaminación del hábitat, ya que son aves residentes que permanecen y se reproducen en la misma zona. Desde 2009, el equipo de Silvia Lacorte realiza un seguimiento anual de contaminantes orgánicos persistentes en sus huevos. Los resultados muestran que la gaviota de Audouin, de dieta piscívora, presenta mayores niveles de contaminantes que la gaviota patiamarilla, cuya alimentación es más variada. De nuevo, los PFAS destacan entre las sustancias detectadas. Para comprender su origen, se analizaron peces locales como sardinas y anchoas, y se elaboró un modelo que relaciona la dieta con la acumulación de contaminantes en los huevos. Las concentraciones estimadas coincidían con los niveles observados, lo que refuerza la hipótesis de que la alimentación desempeña un papel clave en la exposición. Sin embargo, la fuente exacta de los PFAS detectados en aves del Delta del Ebro sigue siendo desconocida. Por ello, los equipos del IDAEA-CSIC continúan analizando aguas, suelos y sedimentos con el objetivo de esclarecer su procedencia y comprender mejor las causas que pueden estar influyendo en el declive de las aves en Europa. En conjunto, estas investigaciones reflejan la complejidad de un ecosistema donde la agricultura intensiva, la actividad industrial y otras presiones humanas interactúan. El trabajo del CSIC no plantea una confrontación entre producción y conservación, sino que busca avanzar hacia un equilibrio que permita mantener la viabilidad económica del cultivo del arroz sin poner en riesgo la biodiversidad del Delta del Ebro. Entender cómo se comportan y se acumulan los contaminantes es un paso imprescindible para garantizar que este ecosistema pueda seguir cumpliendo su doble función como motor económico y refugio natural.














Музыкальные новости






















СМИ24.net — правдивые новости, непрерывно 24/7 на русском языке с ежеминутным обновлением *