Moneda local en Gipuzkoa y Navarra: así avanzan los billetes que quieren circular en otoño
Una moneda local en Gipuzkoa y Navarra que quiere activarse en otoño
La implantación de una moneda local en Gipuzkoa y Navarra depende de un objetivo concreto: alcanzar al menos mil personas asociadas antes del verano. Si se logra esa cifra, los primeros billetes y soportes digitales comenzarán a utilizarse en otoño de 2026.
El proyecto está impulsado por la asociación Gure Moneta y cuenta con respaldo económico de varias instituciones. En Gipuzkoa, la Diputación Foral y los ayuntamientos de Errenteria, Lezo, Oiartzun y Pasaia han apoyado la fase inicial. En Navarra, la iniciativa se articula en el valle de Baztan a través de su consistorio.
La propuesta no surge de cero. Se inspira en experiencias ya consolidadas en el entorno vasco-francés y en desarrollos recientes de monedas sociales digitales en Euskadi. El objetivo es crear una herramienta de pago complementaria al euro, con paridad uno a uno, que solo pueda utilizarse dentro del territorio adherido.
Cómo funcionarán los billetes y los pagos digitales
Billetes físicos, tarjeta y aplicación móvil
El diseño definitivo de la nueva divisa aún no está cerrado. La asociación promotora trabaja en el nombre y en la imagen gráfica de los billetes, que estarán disponibles en distintos valores. Además del formato físico, se habilitará una tarjeta con código QR y una aplicación móvil para facilitar pagos digitales.
La coexistencia de soportes busca garantizar el acceso universal. Las personas que prefieran el efectivo podrán utilizar billetes, mientras que quienes opten por medios electrónicos podrán operar mediante el teléfono móvil o tarjeta específica.
El sistema mantendrá equivalencia directa con el euro. Por cada euro cambiado, se obtendrá la misma cantidad en la moneda local. Este modelo ya se aplica en otras experiencias similares en Europa, donde las divisas complementarias funcionan como instrumento de fidelización del consumo de proximidad.
Requisitos para su puesta en marcha
La activación del proyecto exige alcanzar un mínimo de mil socios. La cuota de entrada prevista es de 30 euros para particulares y 50 euros para empresas. Estas aportaciones permiten financiar la estructura técnica y administrativa necesaria para gestionar cuentas, cobros y pagos.
Una vez superado el umbral de adhesiones, se imprimirá la primera tirada de billetes y se activará la infraestructura digital. El calendario sitúa el arranque en otoño, coincidiendo con el vigesimoquinto aniversario de la desaparición de la peseta como moneda oficial en España.
Dos territorios piloto con perfiles distintos
Baztan, entorno rural con 7.000 habitantes
En Navarra, la moneda local se implantará en el valle de Baztan, un territorio de carácter rural con alrededor de 7.000 habitantes. La economía se apoya en la agricultura, pequeñas explotaciones y trabajadores autónomos. La baja densidad poblacional permitirá evaluar el impacto en un tejido productivo disperso.
Estudios previos impulsados por administraciones navarras analizaron la viabilidad de una moneda social en el entorno transfronterizo. Los resultados reflejaron un alto nivel de interés ciudadano en utilizar una herramienta de pago propia.
Oarsoaldea, área urbana de 70.000 residentes
En Gipuzkoa, el proyecto se desarrollará en Oarsoaldea, comarca que agrupa a Errenteria, Lezo, Oiartzun y Pasaia. Con cerca de 70.000 habitantes, presenta un perfil urbano e industrial, con comercio diversificado y servicios consolidados.
La comparación entre ambos territorios permitirá medir diferencias en volumen de transacciones, tipología de negocios adheridos y capacidad de reinversión local. El análisis será clave para valorar una futura ampliación a otras zonas.
Objetivos económicos y sociales de la iniciativa
La moneda local en Gipuzkoa y Navarra persigue cuatro metas principales:
- Fomentar la economía circular y la reinversión en el territorio.
- Promover proveedores de proximidad para reducir impactos ambientales.
- Impulsar el uso social del euskera en el ámbito económico.
- Reforzar la inclusión y la justicia social en el tejido empresarial.
El funcionamiento prevé que las empresas adheridas compartan determinados principios sociales y medioambientales. Para ello, se establecerán mecanismos de acompañamiento y seguimiento.
Antecedentes históricos de monedas propias en Euskadi
La idea de emitir billetes propios no es inédita en el territorio. Durante la Guerra Civil, el Gobierno de Euzkadi puso en circulación una moneda propia de carácter temporal para garantizar liquidez en un contexto de conflicto.
Aquella experiencia fue efímera, pero dejó constancia de la capacidad administrativa para organizar sistemas monetarios alternativos en circunstancias excepcionales. La iniciativa actual, sin embargo, se plantea como herramienta complementaria dentro del marco legal europeo.
El Banco de España, autoridad supervisora del sistema financiero nacional, detalla en su portal oficial el funcionamiento del sistema monetario y la emisión de euros en España, información accesible en la web institucional del Banco de España. La nueva divisa no sustituye al euro ni altera su curso legal, sino que opera como instrumento voluntario y limitado geográficamente.
Proyección futura y dimensión transfronteriza
La asociación promotora no descarta que, si el proyecto piloto funciona, pueda integrarse en una red más amplia de monedas complementarias del entorno vasco. En la actualidad ya existen experiencias en el lado francés y desarrollos digitales en distintas ciudades vascas.
El planteamiento a medio plazo contempla la interoperabilidad entre distintas divisas locales, manteniendo siempre la equivalencia con el euro y el carácter voluntario de uso.
Si se alcanzan las mil adhesiones previstas y se cumplen los plazos técnicos, la moneda local en Gipuzkoa y Navarra comenzará a circular este otoño con billetes propios, tarjeta y aplicación móvil, abriendo una nueva etapa para el comercio de proximidad en ambas comarcas.
