¿Puede España ser expulsada de la OTAN? Así afectaría a su defensa, política exterior y economía
El presidente estadounidense Donald Trump ha retirado quince aviones cisterna de España tras la negativa del ministro de Exteriores, José Manuel Albares, a que el país participe de forma indirecta en la operación militar contra Irán.
Por su parte, la ministra de Defensa, Margarita Robles, lo ha dejado claro ante los medios: "Rotundamente no, en las bases que hay en Morón de la Frontera (Sevilla) y en Rota (Cádiz) no se ha dado ningún tipo de asistencia. Estamos en contra de la violencia y no se realizarán operaciones de apoyo".
A raíz de esto, un influyente columnista pro-Trump ha solicitado la expulsión de España de la OTAN por cerrar Rota y Morón. A su petición se suma la de cientos de usuarios en 'X' que apoyan y comparten esta idea. La polémica plantea una pregunta clave: ¿Puede España ser expulsada de la OTAN?
¿Qué dice la OTAN sobre expulsar a un país miembro?
La carta fundacional de la OTAN no contempla ningún procedimiento legal para expulsar a un país miembro. El Tratado de Washington de 1949 no incluye artículos sobre la expulsión de los miembros fundacionales ni de los que se han incorporado posteriormente.
Sin embargo, el Artículo 13 establece que un Estado puede abandonar la Alianza de forma voluntaria, siempre que notifique su decisión con un año de antelación.
Aunque no exista un mecanismo jurídico para expulsar a un país de la OTAN, sí pueden aplicarse herramientas políticas para presionar su salida. Entre ellas se incluyen recurrir a un aislamiento diplomático dentro de los órganos de decisión; la suspensión de la cooperación militar o de acceso a información sensible; la presión política y las sanciones económicas para forzar, precisamente, la retirada voluntaria del país.
¿Qué consecuencias tendría para España la salida de la OTAN?
En el hipotético caso de que España decidiera salir o fuese expulsada de la OTAN, las consecuencias a las que se enfrentaría abarcan distintos ámbitos.
En materia de defensa, España dejaría de contar con la protección colectiva que ofrece la Alianza según lo establecido en el Artículo 5. Para garantizar su seguridad, tendría que incrementar significativamente el gasto militar y asumir por sí sola la vigilancia de sus fronteras. Además, perdería buena parte de su peso estratégico en rutas comerciales clave del Atlántico y el Mediterráneo.
En lo referente a la política exterior, España podría quedar aislada comercialmente frente a potencias como Estados Unidos, aunque seguiría manteniendo vínculos dentro de la Unión Europea. Sin embargo, su influencia en decisiones sobre seguridad global se vería reducida, y participar en operaciones militares internacionales resultaría mucho más complicado.
En términos económicos, su salida de la OTAN podría derivar en la pérdida de confianza de inversores y socios comerciales, así como de contratos y programas de defensa. Esto reforzaría la necesidad de aumentar el gasto en defensa y asumir internamente todos los costos relacionados con la protección del país.
