Las fragatas F-110 reforzarán su superioridad electrónica con una nueva generación del sistema RIGEL
Con el objetivo de operar con mayor eficacia en un escenario naval donde misiles, radares y sistemas electrónicos enemigos suponen una amenaza constante, las futuras fragatas F-110 de la Armada, actualmente en fase de construcción, incorporarán avanzados sistemas de guerra electrónica que les proporcionarán superioridad en este ámbito.
Detección e identificación avanzada de amenazas
Para asegurar capacidades óptimas de detección y análisis de señales procedentes de equipos como los radares, se emplean sistemas de apoyo a la guerra electrónica conocidos como ESM (Electronic Support Measures). Estos dispositivos permiten ejecutar acciones, en gran medida automatizadas, destinadas a detectar, interceptar, identificar y localizar emisiones electromagnéticas de diversa naturaleza.
Las ESM captan y miden dichas señales y, gracias a procesadores de alto rendimiento y a una base de datos previamente configurada, pueden determinar su origen, identificando tanto el sistema que las genera como el buque que lo porta. Estas capacidades se complementan con las ECM (Electronic Counter Measures), orientadas a interferir las señales adversarias o generar señuelos electrónicos que confundan al enemigo.
En la Armada ya está en servicio el sistema RIGEL RESM/RECM, que según el Boletín Técnico de Ingeniería en su número de diciembre de 2025 se encuentra instalado en unidades como la fragata F-105 Cristóbal Colón, el portaaeronaves L-61 Juan Carlos I y las cuatro primeras fragatas del tipo F-80 Santa María.
La evolución del RIGEL en las fragatas F-110
El RIGEL RESM/RECM desarrollado por Indra constituye el núcleo de la defensa electrónica en estos buques y también equipará a las fragatas F-110 en una versión con capacidades significativamente mejoradas, que algunas fuentes abiertas identifican como RIGEL 110. Esta solución naval avanzada es capaz de procesar señales de banda ancha mediante tecnología de última generación, lo que le permite determinar el tipo de radar emisor y la plataforma de origen —ya sean buques, sistemas costeros o aeronaves—. Esa información es utilizada por el propio sistema para activar contramedidas electrónicas destinadas a neutralizar la amenaza.
La citada publicación señala que las F-110 contarán con una versión optimizada del RIGEL RESM/RECM en la que Indra trabaja desde hace tiempo. Las mejoras incluirán actualizaciones tanto de hardware como de software, con el objetivo de ampliar y agilizar notablemente la capacidad de procesamiento de datos. Es previsible que para ello se integren algoritmos vinculados a Inteligencia Artificial, lo que aportará ventajas especialmente en las fases de detección, análisis e identificación, y permitirá generar contramedidas activas de forma más eficaz ante los desafíos del entorno naval de las próximas décadas.
Además, el sistema de guerra electrónica de las nuevas F-110 incorporará la capacidad de clasificar objetivos radar mediante el análisis de la señal de sección transversal radar (RCS (Radar Cross Section)) captada. Esta funcionalidad hará que la identificación de amenazas y la activación de contramedidas se realicen con mayor rapidez y precisión.
