Irán decreta cese de ofensiva regional: Pezeshkian pide disculpas a vecinos tras la muerte de Jameneí
En un giro inesperado dentro de la crisis que sacude al mundo, el presidente de Irán, Masud Pezeshkian, anunció este sábado la suspensión inmediata de los bombardeos contra objetivos en países vecinos. La decisión fue ratificada por el Consejo de Liderazgo en funciones, el órgano ejecutivo provisional que asumió el mando tras el fallecimiento del ayatolá Alí Jameneí hace una semana. En un discurso televisado, Pezeshkian aseguró que no se dispararán más proyectiles a menos que un ataque contra suelo iraní se origine directamente desde dichos territorios.
El mandatario dio un paso diplomático inusual al pedir disculpas públicas a las naciones de la región, insistiendo en que Irán no guarda animadversión hacia sus vecinos. Según la versión oficial, las represalias de la última semana —que incluyeron ataques a bases en Arabia Saudí y Emiratos Árabes— tenían como único fin golpear activos militares de Estados Unidos y no desestabilizar a los gobiernos locales.
A pesar del anuncio de alto al fuego, la desconfianza persiste. Arabia Saudí denunció que, durante la jornada del viernes, sus sistemas de defensa interceptaron al menos cuatro drones y un misil balístico procedentes de Irán. Por su parte, el Gobierno de los Emiratos Árabes Unidos confirmó haber contenido con éxito un “incidente menor” provocado por escombros de una interceptación nocturna, informando que no hubo víctimas que lamentar en esta última incursión antes del anuncio de Pezeshkian.
El futuro de la “Furia Épica”
La decisión de Teherán parece ser un intento de reducir la presión internacional y fracturar la coalición liderada por Donald Trump, que ha justificado la operación “Furia Épica” como una medida necesaria para neutralizar la amenaza nuclear y militar iraní. Con el cese de los ataques a los vecinos, Irán busca reposicionarse como una víctima de la agresión externa ante las Naciones Unidas, mientras el mundo observa si este respiro diplomático permitirá la reapertura del Estrecho de Ormuz o si se trata solo de una pausa táctica antes de un nuevo capítulo del conflicto.
