Irán rechaza alto el fuego y exige fin permanente a la ofensiva de EE. UU. e Israel
El Gobierno de Irán endureció su postura diplomática este domingo al advertir que no tiene la “más mínima intención” de negociar una paz bajo las condiciones actuales. En una entrevista concedida a la cadena estadounidense NBC, el ministro de Exteriores iraní, Abbas Araqchi, condicionó cualquier posibilidad de diálogo al cese inmediato y permanente de los ataques de la coalición liderada por Estados Unidos e Israel contra su territorio e infraestructura.
Araqchi marcó una clara distancia respecto al enfrentamiento del verano pasado, cuando una operación conjunta similar contra instalaciones nucleares terminó en un armisticio tras registrarse más de mil víctimas fatales. Según el secretario de Estado, Irán aceptó aquel alto el fuego “de buena fe”, pero la historia demostró que la agresión se retomó, invalidando la utilidad de treguas temporales que no resuelvan el fondo del conflicto.
El fracaso de la tregua anterior y la continuidad del combate
Para la administración de Teherán, la situación actual exige garantías que no se ofrecieron en el pasado. El canciller explicó de manera narrativa que, en la crisis anterior, tras el asesinato de civiles y la destrucción de infraestructura, se aceptó detener la defensa propia a cambio de una paz que nunca llegó a ser duradera.
“El alto el fuego no va a ocurrir ahora mismo. Debe haber un fin permanente a la guerra”, sentenció Araqchi, añadiendo que la lucha continuará por la seguridad del pueblo iraní hasta que los agresores expliquen los motivos del inicio de esta nueva ofensiva. Con esto, Irán descarta las presiones internacionales que buscan una pausa humanitaria en el corto plazo.
El eje Irán-Rusia y la asesoría logística
Al ser consultado sobre el rol de Rusia en el conflicto, específicamente respecto a la entrega de datos de inteligencia y asesoría logística para la identificación de objetivos, Araqchi evitó entregar detalles operacionales, aunque validó la profundidad del vínculo entre ambos países.
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Alianza estratégica: El ministro recordó la reciente firma de un acuerdo de asociación estratégica entre Teherán y Moscú.
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Cooperación militar: Subrayó que la colaboración en defensa no es un hecho nuevo ni oculto, y que esta “continuará en el futuro” independientemente del desarrollo de las hostilidades con Occidente.
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Respaldo tecnológico: Aunque no confirmó la recepción de datos de combate en tiempo real, calificó la relación actual con el gobierno de Vladímir Putin como una “muy buena cooperación”.
