La CEOE se rebela: "Para Yolanda Díaz democratizar las empresas es intervenirlas y vulnerar el derecho a la propiedad privada"
Los empresarios no se sentarán en ninguna mesa de negociación con Yolanda Díaz para, supuestamente "democratizar las empresas" a través del acceso de los sindicatos a los consejos de administración, porque "supone un nuevo ejercicio de intervencionismo y una vulneración del derecho a la propiedad privada. Plantear una supuesta falta de democracia en la empresa para volver a poner sobre la mesa un modelo socioeconómico propio de regímenes autoritarios del pasado supone un nuevo desprecio a la negociación colectiva". Con esta contundencia ha respondido el Comité Ejecutivo de la patronal CEOE reunido con carácter extraordinario a la convocatoria de esta mesa para el 12 de marzo por parte del Ministerio de Trabajo que dirige Yolanda Díaz, al considerar que la propuesta es "un ataque populista y de profunda carga ideológica contra el mundo de la empresa, con posibles implicaciones negativas. Un ataque que no hace sino generar mayor desconfianza y desalentar las inversiones en nuestro país". Una respuesta a la que se ha sumado Cepyme, que lamenta que Trabajo utilice el pretexto de "una supuesta falta de democracia en la empresa", cuando el Ministerio lleva "años planteando reformas de espaldas al Diálogo Social".
Este nuevo enfrentamiento entre Díaz y los empresarios ha surgido después de que un informe encargado por Trabajo a un grupo de expertos plantea que los trabajadores tengan un tercio de los puestos en el consejo de administración en las empresas de entre 50 a 1.000 empleados, que supondrían la mitad de los asientos en las empresas de más de 1.000 trabajadores. Para que los trabajadores participen más en la propiedad, los expertos proponen umbrales mínimos, con un requisito legal de abrir el capital a la propiedad de los trabajadores en al menos un 2% y con un mínimo del 10% en grandes corporaciones. "No queremos con este proyecto de país cooperativizar las empresas mercantiles, lo que queremos es democratizar las empresas mercantiles y dar un paso adelante", dijo Díaz en su presentación
Pero CEOE no se fía de sus intenciones y advierte de que su objetivo es asaltar la cúpula de las empresas, algo que "atenta contra el artículo 38 de la Constitución", que preserva los principios de la libertad de empresa, y contra el Estatuto de los Trabajadores, que otorga a las empresas la capacidad de organización y dirección, "cuestión que también se orilla de forma grave. Lo más sorprendente es que Trabajo ponga sobre la mesa esta iniciativa después de llevar años planteando reformas "de espaldas al diálogo social que, precisamente, amenazan con erosionar en profundidad la democracia en la empresa".
La patronal subraya que "nuestro ordenamiento jurídico permite a cualquier ciudadano constituir una empresa y poner en juego sus recursos para ello", y defiende que, en lugar de participar en esta negociación con el Ministerio, seguirá apostando por la negociación colectiva "como espacio de entendimiento y por la defensa de los principios constitucionales, que es precisamente uno de los espacios más genuinamente democráticos en este momento, recogido con esta naturaleza en la Constitución española".
El propio presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, considera "incomprensible" entrar en materias que "sólo crean falta de confianza e inestabilidad" y que perjudicarán la inversión. Se lanzan ideas para que la gente no invierta y, además, con temas y premisas totalmente absurdas. ¿Qué es eso de que en las empresas no hay democracia? ¿Vamos a hablar ahora de que hay que regalar el 10% de las compañías a los trabajadores? ¿Vamos a hablar ahora de que el 50% del consejo de administración sean los sindicatos? ¿Esto cómo se come, por ejemplo, en la banca, que tienen que hacer los consejeros unos test ante la Unión Europea durísimos? Es que, sinceramente, son debates absurdos que se ponen encima de la mesa para crear inestabilidad. CEOE no puede sentarse a una mesa de negociación que parte de una premisa absurda".
