Las armas de Trump son limitadas: cuánto tiempo tardarían en agotarse si la guerra de Irán continúa
La estabilidad de Oriente Medio sigue condicionada por la ofensiva militar que está llevando a cabo Estados Unidos e Israel contra Irán, la cual se ha ido expandiendo a otros territorios como Líbano. Asimismo, la amenaza de la entrada de las fuerzas kurdas al conflicto ha situado a Siria e Irak como posibles nuevos objetivos de una República Islámica que acaba de nombrar a su nuevo líder, Mojtaba Jamenei.
A pesar de la creciente complejidad del conflicto, y de las amenazas contra Irán ante un posible bloqueo del estrecho de Ormuz, Donald Trump ha afirmado creer que "la guerra está prácticamente terminada. No tienen armada, ni comunicaciones, ni Fuerza Aérea". Sin embargo, de no ser así, los expertos tienen dudas ante si la capacidad armamentística estadounidense podría hacer frente a una posible guerra de desgaste.
Un artículo del medio "Military Times" recopila la opinión de diferentes expertos para analizar el arsenal disponible por parte de Estados Unidos, así como las estrategias ofensivas utilizadas durante operaciones anteriores, para saber si este se encuentra preparado ante una posible expansión temporal del conflicto. El resultado demostró la preocupación de los analistas ante sus limitaciones y la posibilidad de agotar su arsenal antes de dar por terminada la ofensiva contra Irán.
Un uso descuidado de los interceptores podría causar un agotamiento temprano de su arsenal
Una de las principales debilidades ante las que se encuentran las Fuerzas Armadas de Estados Unidos es su limitado arsenal de interceptores de misiles. Estos sistemas de defensa aérea se han convertido en piezas claves debido a su capacidad de detectar y neutralizar diferentes amenazas aéreas como proyectiles guiados o drones, como los Shahed, una de las grandes amenazas de las fuerzas iraníes.
Actualmente, el país norteamericano cuenta con el Sistema de Combate Aegis (SM-3/SM-6), el cual es capaz de detectar e interceptar amenazas durante su trayectoria de vuelo y de operar en el espacio exterior; y los sistemas antibalísticos Terminal High Area Defense (THAAD), con una capacidad de alcance de corta, media y larga distancia, capaz de detectar a proyectiles dentro y fuera de la atmósfera. Según los datos aportados por el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS), el número de activos disponibles en diciembre de 2025 era de 414 interceptores SM-3 y 534 THAAD.
A pesar de estas cifras, el CSIS ha expresado su preocupación ante el elevado gasto de estos interceptores en los conflictos bélicos en los que ha participado Estados Unidos en los últimos seis meses. Asimismo, destaca las consecuencias de la denominada Guerra de los 12 días, una ofensiva militar entre Israel e Irán durante junio de 2025 y en la que Washington envió parte de su arsenal para apoyar a Tel Aviv. Aunque no existen datos oficiales, el CSIS realiza una aproximación de entre 100 y 150 THAAD y 80 SM-3, lo que equivaldría a un 30% del arsenal.
A su vez, no existen cifras oficiales acerca del uso de este tipo de tecnología durante la ofensiva de Irán. Sin embargo, si el ejército estadounidense ha seguido el mismo patrón que durante la Guerra de los Doce Días, este agotará la mitad de su armamento en cuatro o cinco semanas, según las declaraciones de Kelly Grieco, investigadora en Stimson Center, recogidas por el medio "Military Times".
Irán contaba con 2.500 misiles en marzo de este año
Asimismo, según los datos recogidos por funcionarios israelíes y publicados en "Iran Watch", Irán contaba con 1.500 misiles y 200 lanzadores tras el final del conflicto. Una cifra que aumentó en los meses siguientes, alcanzando la cifra de 2.500 misiles en marzo de este año, según "The Times of Israel". Sin embargo, el volumen de proyectiles lanzados por Teherán ha ido reduciéndose hasta un 90%, según informó Brad Cooper, comandante de CENTCOM, durante una rueda de prensa.
No obstante el doctor Sanam Vakil, director del Programa de Oriente Medio y Norte de África en Chatham House, afirmó durante su ponencia en el Atlantic Council que, aunque "parece que su capacidad para lanzar misiles quizá se haya reducido, pero también podría ser intencionado". Siguiendo su lógica, Irán se encontraría reservando su arsenal para prepararse ante la posibilidad de una guerra más larga.
Trump busca reponer las unidades gastadas en Irán
Por su parte, Donald Trump organizó una reunión el viernes con Lockheed Martin, L3Harris, RTX y otras empresas ligadas al sector de la defensa para negociar un aumento de la producción de misiles, con el objetivo de reponer las unidades gastadas durante la ofensiva contra Irán. No obstante, Grieco advierte de que "no se pueden reemplazar este tipo de misiles de la noche a la mañana", según "Military Times".
Por el momento, Lockheed Martin anunció en enero un acuerdo de siete años en el que se compromete a producir cerca de 2.000 misiles PAC-3 al año y cuadruplicar el número de interceptores THAAD disponibles, "pasando de 94 a 400" según publicaron en la página web de la compañía. Los PAC-3 MSE son un tipo de misil interceptor con tecnología Hit-to-Kill, la cual aumenta las posibilidades de impacto directo contra los objetivos.
Anteriormente, el presidente estadounidense llegó a afirmar que la guerra con Irán podría durar "cuatro o cinco semanas". Una afirmación que contrasta con sus recientes declaraciones y que podrían llevar al país al límite de sus capacidades ofensivas. Según la publicación del senador Mark Kelly, miembro del Comité de Servicios Armados del Senado, en su cuenta de X, "si Irán logra seguir disparando misiles y drones, podríamos quedarnos sin interceptores. La administración insiste en que tiene suficientes para la misión, pero tampoco puede dar una respuesta clara sobre cuánto durará esto".
