El gobierno de Barcala mantiene en pie su intención de cobrar entrada en el castillo de Santa Bárbara y en los museos municipales, pero sigue sin activar esa medida al no haber encontrado todavía la fórmula para que los alicantinos no paguen. Ese debate, anunciado hace un par de años y aún sin resolver, ha vuelto a aflorar esta semana a cuenta del futuro museo internacional de Las Cigarreras, para el que ya se ha abierto el proceso de consulta pública previo a la aprobación de la ordenanza.