“David me ha enseñado que el amor no entiende de cromosomas ni de cálculos”
La vida de Dario Simic poco tiene que ver con la que llevaba cuando era un futbolista importante en la élite europea y participaba en la conquista de dos Champions League. Tras colgar las botas y dejar atrás los focos y la exigencia del fútbol profesional, su rutina ha cambiado por completo.
