Proteja su cabello del sol y el cloro: errores comunes que agravan el daño en verano
Durante las vacaciones de verano, la exposición prolongada al sol y al cloro incrementa el riesgo de daño en el cabello, un problema frecuente que muchas veces pasa desapercibido frente a las actividades recreativas en la playa o la piscina.
Especialistas advierten que esta combinación afecta directamente la salud capilar y puede dejar consecuencias difíciles de revertir si no se toman medidas preventivas.
La radiación ultravioleta actúa sobre la fibra capilar de forma similar a como lo hace sobre la piel. Según la American Academy of Dermatology, la exposición solar puede degradar la cutícula del cabello, lo que provoca resequedad, pérdida de brillo y mayor propensión al quiebre.
Además, recursos dermatológicos como DermNet explican que la radiación UV deteriora la queratina, una proteína clave en la estructura del cabello, lo que genera un aspecto opaco y debilitado.
El impacto del cloro y la sal
A este factor se suma el cloro presente en las piscinas. De acuerdo con los Centers for Disease Control and Prevention, este compuesto químico elimina los aceites naturales del cabello, lo que favorece la resequedad y la fragilidad.
En la misma línea, la Cleveland Clinic advierte que tanto el cloro como el agua salada pueden debilitar la fibra capilar si permanecen durante horas sin ser retirados.
No todos los cabellos reaccionan igual
El daño no afecta a todas las personas de la misma forma. El cabello tratado químicamente —como el decolorado— presenta mayor vulnerabilidad.
Según la Cleveland Clinic, estos procesos aumentan la porosidad del cabello, lo que facilita la absorción de sustancias agresivas y acelera su deterioro.
Medidas clave para prevenir el daño
Los expertos coinciden en que el cuidado del cabello debe comenzar antes de la exposición. Entre las principales recomendaciones destacan:
- Mojar el cabello con agua limpia antes de entrar a la piscina o el mar, para reducir la absorción de cloro o sal (American Academy of Dermatology).
- Enjuagar y lavar el cabello inmediatamente después de la exposición.
- Utilizar acondicionadores, mascarillas hidratantes y aceites para puntas.
- Aplicar productos con protección UV.
Organizaciones como la Skin Cancer Foundation también recomiendan el uso de protectores solares capilares o barreras físicas como sombreros para minimizar el impacto de la radiación.
Errores frecuentes que agravan el problema
Entre los descuidos más comunes que señalan los especialistas se encuentran:
- Creer que el cabello no se daña con el sol.
- No enjuagar el cabello tras el contacto con cloro o sal.
- Omitir el uso de protección capilar.
- Dejar residuos químicos durante varias horas.
Estos hábitos, acumulados a lo largo de los días de vacaciones, pueden provocar un deterioro significativo en la fibra capilar.
Recuperación después del verano
Una vez finalizado el periodo de exposición, el cabello suele requerir un proceso de recuperación. La Mayo Clinic recomienda utilizar tratamientos hidratantes intensivos y, en algunos casos, recortar las puntas dañadas para facilitar la regeneración.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
