La Princesa Mette-Marit, sometida a un trasplante de pulmón en Oslo
La Princesa Mette-Marit , de 52 años, ha sido sometida a un trasplante de pulmón, según ha confirmado la Casa Real noruega, una operación realizada «con éxito» en el Hospital Universitario de Oslo y que llega después de un empeoramiento de su salud tras no funcionar el tratamiento conservador que siguió durante el pasado año para paliar los efectos de la fibrosis pulmonar crónica que padece. En las últimas horas, el Príncipe Haakon decidió suspender toda su agenda oficial, lo cual puso sobre la pista a los medios sobre lo inminente de la operación, confirmada ahora en todos sus extremos. Además, la delicada intervención llega apenas dos días después de conocerse la condena de su hijo Marius Borg a cuatro años de prisión por dos delitos de violación. «La operación se ha desarrollado de forma satisfactoria hasta el momento», ha explicado Arnt Fiane, responsable de cirugía torácica del centro hospitalario, quien también ha querido reconocer la labor desarrollada por todo el equipo médico que ha participado en una intervención que se ha prolongado durante más de seis horas. La esposa Princesa Mette-Marit permanecerá ingresada durante varias semanas -podría ser incluso un mes- siempre bajo estricto control médico y sujeta a conocer cuál es su evolución después de someterse a uno de los procesos quirúrgicos más complicados que existen. La Casa Real se ha apresurado a informar que no se facilitarán nuevos partes médicos hasta que la princesa reciba el alta, por lo que las incógnitas sobre su evolución estarán a la orden del día durante el próximo mes. También las filtraciones a los medios. Asimismo, la Corona noruega ha agradecido «las incontables muestras de apoyo y afecto» que la familia ha recibido desde que se conoció el empeoramiento de su estado de salud. «Está gravemente enferma, ha empeorado», decía el Príncipe Haakon a los medios hace apenas un mes. Entonces ya comenzaba a tomar forma aquella posibilidad que sugirieron sus médicos a final del pasado año, la de someter a Mette-Marit a un trasplante de pulmón. Era la única solución. Y fue hace apenas dos semanas, el pasado 5 de junio, cuando la Casa Real noruega anunció que Mette-Marit había entrado en la lista de espera para recibir la donación del pulmón como única solución para tratarse de que la fibrosis pulmonar que le fue diagnosticada en 2018, agravada durante el último año. En estos meses, la capacidad pulmonar de la Princesa Mette-Marit se ha ido reduciendo imparablemente hasta el punto de que en sus últimas apariciones públicas, muy contadas, ha tenido que llevar un respirador artificial. Tampoco podía mantenerse mucho tiempo en pie. Así lo evidenció en su última aparición pública, hace justo un mes. Los médicos han celebrado el «éxito» de una intervención muy complicada, aunque el proceso sigue con protocolos muy marcados. La Princesa Matte-Marit estará en observación las 24 horas del día a la espera de comprobar cómo responde al órgano trasplantado. Todas estas noticias las ha tenido que seguir su hijo, Marius Borg, desde su celda en la prisión de máxima seguridad de Ila. Fue condenado el lunes a cuatro años de prisión por dos cargos de violación, uno de violencia doméstica y otro de tráfico de drogas.