La excavación del siglo bajo Notre Dame: arqueólogos descubren marcas misteriosas y secretos ancestrales
Las excavaciones realizadas en la explanada de la catedral de Notre Dame, en París, revelaron hallazgos que amplían el conocimiento sobre la historia urbana de la capital francesa. Las excavaciones arqueológicas fueron impulsadas tras el incendio de 2019 y alcanzaron unos cuatro metros de profundidad.
Entre los objetos recuperados figuran una moneda del siglo IV con la imagen del emperador Constantino, fragmentos de cerámica medieval con marcas aún sin descifrar y restos de estructuras vinculadas a la vida cotidiana de la antigua ciudad.
Hallazgos romanos y medievales revelan capas ocultas de la historia de París
El conjunto de piezas halladas confirma la presencia de distintas etapas históricas en el subsuelo parisino. La moneda romana del siglo IV, atribuida al periodo de Constantino, aporta evidencia directa de la circulación económica en la antigua Lutecia. A este elemento se suman restos de silos de grano datados entre los siglos VI y X, que reflejan sistemas de conservación agrícola en plena Edad Media.
También apareció un umbral de época romana reutilizado como pavimento, colocado en posición invertida tras su extracción de una estructura mayor. Según los investigadores, este tipo de reutilización evidencia transformaciones constantes del espacio urbano.
La arqueóloga Lucie Altenburg, vinculada al equipo de París, calificó la intervención como una oportunidad 'poco común' para revisar el pasado de la ciudad desde sus niveles más antiguos.
Las enigmáticas marcas en la cerámica que desafían a los arqueólogos
Uno de los aspectos más intrigantes del hallazgo corresponde a fragmentos de cerámica medieval con marcas rojizas en su interior. Estas señales aún no cuentan con una interpretación clara. La arqueóloga Valentine Breloux, citada por AP, destacó que resulta 'raro encontrar cerámicas completas', lo que otorga mayor valor a estos restos pese a su fragmentación.
El análisis preliminar apunta a usos domésticos y posibles funciones simbólicas, aunque el origen de los pigmentos permanece sin explicación. Los especialistas continúan el estudio de estos patrones, que podrían ofrecer información sobre prácticas culturales o técnicas de fabricación aún desconocidas en la región parisina medieval.
De una letrina medieval a un mapa del pasado
El área de excavación también reveló una antigua letrina utilizada como vertedero. En su interior aparecieron jarras completas, vasos, platos rotos y restos óseos de animales. Este depósito de residuos ofrece una visión directa de la vida cotidiana en la ciudad medieval, donde los espacios sanitarios cumplían funciones múltiples.
A estos hallazgos se suman otros elementos, como cerámicas intactas y utensilios domésticos, que amplían el registro arqueológico. La estudiante de arqueología Yasmine Benali señaló a AP que el sitio permite observar cómo 'las capas muestran una París romana, medieval y quizá anterior'. La turista Emily Carter describió la excavación como un proceso que 'devuelve vida a Notre Dame'.
