¿Deberías guardar el chocolate en la nevera o en la despensa? Un científico finalmente zanja el debate
Pocas discusiones domésticas generan tanta pasión como esta: ¿guardar el chocolate en la nevera o en el armario? Para algunos, el sabor a temperatura ambiente es insuperable; para otros, el frío transforma la experiencia. Ahora, un científico ha decidido zanjar el debate.
El profesor Charles Spence, especialista en Psicología Experimental en la Universidad de Oxford, afirma que el chocolate sabe mejor cuando se guarda en la nevera. Según él, el frío no solo potencia el sabor, sino también la textura, un elemento clave en el disfrute.
Spence explica que los humanos disfrutamos más de los alimentos que producen sonidos agradables. En el caso del chocolate, una tableta fría ofrece un “crac” más nítido al partirla, lo que aumenta la satisfacción sensorial.
Tres beneficios clave del chocolate frío
Según Spence, las ventajas del chocolate refrigerado son claras. Además del sonido, el frío prolonga el tiempo de fusión en la boca, lo que genera una sensación más lenta, cremosa y placentera.
El experto añade un factor menos evidente, el de la percepción de frescura. Sacar un alimento de la nevera activa en el cerebro la idea de que es más fresco y, por tanto, más apetecible. Además, las temperaturas bajas suavizan los sabores extremos, como el amargor o el dulzor intenso, permitiendo que la textura cremosa gane protagonismo.
Un estudio reciente encargado por la multinacional de productos con chocoalte Cadbury revela que el 80% de los británicos ya guarda el chocolate en la nevera durante el verano. El 69% lo hace para evitar que se derrita y más de la mitad —el 51%— porque disfrutan del crunch de una tableta fría.
Michael Moore, responsable de marketing de Cadbury, celebró el entusiasmo nacional por el debate “nevera vs. armario” y presentó la nueva Dairy Milk Strawberries & Creme Frappe, diseñada específicamente para disfrutarse recién salida de la nevera.
