Estados Unidos blinda sus aranceles a 60 países mientras prepara una nueva ofensiva sobre 16 economías
Estados Unidos prepara un nuevo ataque al comercio internacional con la imposición de una nueva tasa arancelaria de entre el 10% y el 12,5% dirigidos a 60 países, que representan el 99% de sus importaciones de bienes. Los expertos de Coface aseguran que, pese a los obstáculos jurídicos encontrados en los últimos meses por el país, esta transición pone de manifiesto la determinación de Washington de mantener un elevado nivel de protección.
Esta decisión ha coincidido con el fin de los aranceles temporales establecidos en virtud de la Sección 122, que finalmente han sido sustituidos por estos nuevos gravámenes. Se espera que el impacto inmediato sobre el nivel medio de los derechos de aduana sea limitado: las nuevas medidas no se suman automáticamente a los aranceles ya existentes y no modifican de forma significativa el tipo medio aplicado a las importaciones estadounidenses.
La Sección 301 ya fue utilizada durante la primera Administración Trump para imponer aranceles, especialmente a China. A diferencia del régimen basado en la IEEPA, cuya solidez se ha visto cuestionada por la ausencia de una autorización expresa para imponer aranceles, la Sección 301 proporciona a la Casa Blanca una base jurídica más sólida y claramente establecida.
Tal y como explican los expertos de Coface, "Washington reta a los países afectados y asegura que ellos no cuentan con mecanismos eficaces para prohibir o controlar las importaciones derivadas del trabajo forzoso. Las empresas importadoras podrían cuestionar esta justificación, especialmente teniendo en cuenta que se aplica a un grupo muy amplio de socios comerciales".
"Esta decisión no es simplemente una renovación técnica de los aranceles vigentes. Demuestra, ante todo, la voluntad de Washington de convertir un régimen cuestionado en un marco arancelario más sostenible. Para las empresas, el mensaje es claro: el riesgo de los aranceles estadounidenses sigue siendo elevado, incluso cuando una medida está a punto de expirar ", explica Marcos Carias, economista para Norteamérica de Coface.
Las nuevas imposiciones no recuperan por completo el régimen latente anteriormente, pues este se incluían también recargos adicionales dirigidos a determinados países o productos. Es precisamente esta segunda capa de medidas la que Washington podría tratar de restablecer en los próximos meses.
Por ello, se ha abierto una nueva investigación en virtud de la Sección 301, centrada esta vez en la sobrecapacidad estructural de 16 economías, entre ellas China, la Unión Europea, Japón, Corea del Sur, Taiwán, India, Vietnam, México y varios países del Sudeste Asiático. Aún se desconocen tanto el calendario como el nivel de los aranceles que podrían derivarse de esta investigación, pero este procedimiento podría permitir a Washington dirigir sus medidas de manera más específica contra determinadas economías.
A la par se desarrollan otras investigaciones sectoriales específicas, especialmente en los sectores aeroespacial, de drones, equipamiento médico, robótica, maquinaria industrial, turbinas eólicas, minerales críticos y polisilicio. En este caso, tampoco es posible prever con exactitud qué medidas podrían adoptarse, pero estas investigaciones confirman que la política arancelaria estadounidense sigue en plena evolución.
