La salud mental ya concentra el 50% de las demandas de atención en las empresas, según un estudio de Doctor i e iSalud Corporate: "El absentismo no empieza al coger la baja"
Los datos dibujan una realidad incómoda para las empresas españolas. El año pasado, la tasa de absentismo laboral escaló hasta el 7,68%, lo que se traduce en más de 1,6 millones de trabajadores que cada día no acuden a su puesto.
De ellos, 1,27 millones están de baja médica. Pero el informe presentado este 31 de julio por Doctor i e iSalud Corporate, elaborado junto a KPMG, desplaza el foco desde la incapacidad ya declarada hacia lo que sucede antes, en las semanas o meses en que el malestar crece sin que nadie intervenga.
La ansiedad, el agotamiento emocional y el estrés sostenido se han convertido en el principal motivo de uso del seguro médico en la modalidad de reembolso. La salud mental ya absorbe una de cada dos consultas, un vuelco que los autores del estudio interpretan como una señal de alarma sobre el estado de las plantillas.
Una fractura que se ensancha
El cambio en las prioridades asistenciales no es una anécdota. España duplica la media europea en incapacidad temporal y su tasa crece a un ritmo 4,6 veces superior al del resto de países del entorno.
La duración media de las bajas se ha estirado desde los 25,97 días de 2019 hasta los 30,28 de 2024, y los procesos de incapacidad temporal han aumentado un 83% desde 2017, muy por encima de lo que ha crecido el empleo.
Los responsables del estudio sostienen que el deterioro psicológico rara vez estalla de un día para otro. Se incuba mientras el trabajador sigue acudiendo a su puesto, sin que exista un canal rápido para atender los primeros síntomas. “Cuanto antes se pueda intervenir, mayores son las posibilidades de evitar que un problema puntual termine convirtiéndose en una baja prolongada”, advierte Jenipher Soto, portavoz del área corporativa de la firma.
La telemedicina como respuesta al silencio
El acceso inmediato a un profesional se perfila como el factor diferencial. El estudio señala que el 62% de los asegurados ya utiliza servicios de telemedicina, sobre todo para consultas de medicina general y salud mental.
Entre los perfiles más jóvenes, cerca del 30% de las visitas se realizan en formato digital. La posibilidad de hablar con un médico o un psicólogo sin desplazamientos ni esperas permite, según los expertos consultados, resolver dudas en las primeras fases del malestar. “El acceso inmediato a la atención médica y psicológica permite actuar antes de que la ansiedad termine convirtiéndose en una baja laboral”, añade Soto. Esa ventana temprana, argumentan, será la que defina la gestión del absentismo en los próximos años.
Mientras las consultas por problemas psicológicos ganan terreno, el seguro de salud se ha ido consolidando como un pilar de las políticas de recursos humanos. El 52% de las compañías españolas ya lo incluye en sus paquetes de compensación y el sector creció un 11,6% en primas durante el primer semestre de 2025.
Más de 12,5 millones de personas en España, uno de cada cuatro ciudadanos, disponen de cobertura privada. El dato revela un cambio de mentalidad: el seguro ya no opera como un mero beneficio social, sino como una herramienta preventiva. En un mercado laboral donde la salud mental dicta cada vez más las ausencias, la frontera entre el bienestar y la productividad se ha vuelto más porosa que nunca.
