Juegan hacia delante y desequilibran. Uno,
Tomás Aranda, parte como una especie de armador. El otro,
Leonel Flores, despega desde cualquiera de las dos bandas. Ellos representan la frescura, la gambeta, la creatividad y la explosión en este
Boca que empieza a formarse y que despacio crece en su funcionamiento. El equipo de Rodolfo Arruabarrena baja mensajes interesantes.
Leer más
]]>