EsSalud y crisis, por Kurt Burneo
No es novedad que EsSalud sea presentada recurrentemente como una entidad pública prestadora de servicios de salud con grandes carencias en el servicio que presta. Las evidencias son variadas: desabastecimiento de medicamentos, equipos médicos inoperativos y tiempos de espera que superan los 26 días para una cita, entre otras evidencias adversas que afectan a más de 10 millones de asegurados.
No es una entidad cualquiera: EsSalud se posiciona como el segundo asegurador más importante del país, ya que brinda cobertura a un 23,8% de peruanos. Esto equivale a más de 10 millones de ciudadanos que aportan mensualmente al sistema, con paradojas como, por ejemplo, que el Ministerio de Salud y los gobiernos regionales administran en conjunto 8.898 establecimientos, en tanto EsSalud apenas cuenta con 408 centros de atención a nivel nacional. ¿Todo esto es resultado de una fatalidad o se explica por desaciertos en la gestión de la entidad?
Por cada trabajador en planilla, el empleador paga el equivalente al 9% del salario. El caso es que la limitada capacidad de respuesta ha llevado a que seis de cada diez asegurados busquen atención fuera de su red, lo que genera elevados gastos en el presupuesto familiar. Esta situación se ve agravada por una alta percepción de corrupción y una constante inestabilidad en su dirección institucional.
Adicionalmente, el aporte del 9% a EsSalud coexiste con aportes menores en regímenes especiales, como jubilados, pescadores y empresas agroexportadoras, entre otros. El problema financiero es serio.
Agravando lo descrito, con el paso del tiempo, los millones de asegurados envejecen y, con ello, aumenta el número y la complejidad de las atenciones de salud, con una tasa de aporte que se ha mantenido fija en general, junto a tasas reducidas, justamente cuando lo que ocurre en cualquier póliza de seguros de salud es que, a más siniestros, debería subir el aporte. Dado que, por razones políticas, no varía el aporte, la respuesta de la entidad es degradar el servicio: citas logradas después de meses de espera, falta de equipos, entrega de medicamentos genéricos y, si le añadimos administraciones con alta rotación comprometidas en situaciones de corrupción, todo eso nos conduce a la crítica situación actual de EsSalud.
De lo descrito, los correctivos por aplicar no son solo por el lado de la administración, sino también financieros. Con una administración entrante, se define un estado de situación que justifica la oportunidad de correctivos.
